Foto: Daniela Wachauf / Luego de que en 2020 el Templo Mariano estuvo cerrado, los vendedores de artículos religiosos y comida ya esperan con ansia el retorno de los peregrinos

Con la fe y el entusiasmo de recuperarse económicamente tras más un año de pérdidas por la pandemia de Covid-19, vendedores ambulantes y locatarios de las inmediaciones de la Basílica de Guadalupe esperan que del 10 al 13 de diciembre la Virgencita les haga el milagro.

“¿Qué esperamos de las ventas? Recuperarnos… en 2020 estuvo cerrado el acceso a la Basílica. La mayoría solamente se dedica a vender rosarios, medallas, escapularios… esperamos un mejor ingreso; hubo momentos en los que en un día podías sacar desde 50 hasta 100 pesos, lo cual no alcanza para mantener a una familia”, expresó Tyson, como le dicen de cariño.

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El hombre de 35 años de edad, quien se aposta a la salida del Templo Mariano para ofrecer decenas de pulseras y collares alusivos a la Virgen de Guadalupe, recordó que antes de la contingencia sanitaria los ingresos eran mayores porque llegaban muchas peregrinaciones y vendían hasta dos mil 500 piezas por ambulante entre el 10 y 13 de diciembre.

Cuestionado sobre cuánto tiempo lleva trabajando, relató que el negocio lo iniciaron sus abuelos y precisó que las pulseras van desde los 10 hasta los 80 pesos dependiendo el material, ya que los hay de plástico, cristal cortado, acrílico o acero.

“El año pasado las autoridades colocaron vallas; no hubo misas más que pregrabadas… entonces me metí de lleno a boxear porque también a eso me dedico, ahora las autoridades nos han permitido laborar”, destacó Tyson.

En tanto Rosa, quien vende gorditas de maíz a un costado del recinto, dijo que va a pedir ayuda de su familia porque no se va a dar abasto.

“Siempre esperamos esta fecha. En la temporada pasada perdimos 10 mil pesos por dos días. Esto nos pasó a pegar bastante, nos cerraron 15 días antes, ahora esperamos muchos visitantes. Las ventas mejoraron los domingos, todo está lleno porque dan misa en el atrio”.

Abundó que a partir del 9 de diciembre esperan iniciar las ventas fuertes: “Preparo todo porque cuando hay venta uno no se da abasto. Nos quedamos toda la noche desde el día 9 y nos dijeron que vamos a tener el chance porque ya no pueden detener la economía; ya es una enfermedad con la que vamos a vivir siempre”.

Fermín, quien vende figuras religiosas de yeso, resaltó que está muy feliz con las ventas, además de que los vecinos se están preparando para vender café y pan, y otros más ofrecen sus baños y regaderas desde 50 hasta 75 pesos.

“Misa puede celebrarse en el atrio”

“Es una hipocresía por parte de las autoridades capitalinas que no haya celebraciones religiosas como la misa del 12 de diciembre en la Basílica de Guadalupe, que será pregrabada, mientras permiten el acceso al evento multitudinario con motivo del Tercer Informe de Gobierno del Presidente en el Zócalo. Para el pueblo católico la misa es necesaria; la pudieron hacer en la capilla abierta sin ningún problema”, criticó Guillermo Gazanini, especialista en temas religiosos.

En entrevista con este diario, el experto recordó que desde el año pasado los fieles asumieron con responsabilidad las medidas de sana distancia, no acudir a la Basílica y seguir las ceremonias virtuales, pero cuestionó la concentración masiva por el AMLOFest, a lo cual nadie se opuso.

Gazanini abundó que se han abierto muchos eventos, así como lugares de convivencia, por lo que insistió en que se deben dar medidas de mucha precaución y es favorable que los creyentes circulen por el Templo Mariano y no pernocten para así prevenir la aglomeración, que es el punto crítico de la fiesta Guadalupana.

Destacó que el 12 de diciembre es el gran día y sería deseable una celebración al aire libre, en un atrio donde se podría controlar el aforo.
LEG