Qué estará ocultando Samuel García en Nuevo León que después del galimatías que armó prefirió dejar la carrera presidencial y quedarse de gobernador antes de permitir que un personaje de un partido contrario al suyo tuviera acceso a información de su gobierno.

La semana pasada el joven mandatario de Nuevo León, el mismo que en 2021 bajo las siglas de Movimiento Ciudadano prometió que su gobierno sería por seis años y no buscaría otro cargo -como lo hizo su antecesor Jaime Rodríguez “El Bronco”, a quien por cierto encarceló- utilizó todas las argucias legales que tuvo a su alcance para poder ser precandidato presidencial y al mismo tiempo nombrar a quien se quedaría como gobernador interino de su estado.

Samuel García Sepúlveda no ha tenido la mayoría en el Congreso lo que ha generado que las iniciativas que él manda no las aprueben los diputados locales del PAN y del PRI; en tanto, las leyes que aprueba el Congreso no son publicadas por el Ejecutivo Estatal,  ocasionando una tensión entre ambos poderes.

La falta de diálogo y de quehacer político ha hecho que el joven neoleonés gobierne a través de decretos, es decir sin tomar en cuenta al resto de los poderes.

Fueron necesarios sólo cuatro días, para demostrar que García Sepúlveda no sólo es impulsivo, también utilizó todas las mañas de la vieja política, esa que tanto critica, para hacer caso al canto de las sirenas que le llegó desde Palacio Nacional y desde la dirigencia nacional de su partido y convertirse en precandidato presidencial.

Al pedir licencia del cargo por más de seis meses, el Congreso de Nuevo León es quien tiene que nombrar a un gobernador interino; sin embargo, Samuel García pedía que su secretario de Gobierno, Javier Navarro, asumiera el puesto con lo que el Congreso no estuvo de acuerdo y decidió nombrar, en una sesión violenta y en la que se tuvo presencia de elementos armados para resguardar el recinto, a Luis Enrique Orozco, ex vicefiscal del Estado.

Esta decisión llevó a Samuel a presentar controversias constitucionales y amparos otorgados, incluso por un juez laboral, sin competencia en el tema para que el gobernador interino –que entraba en funciones en el primer minuto del 2 de diciembre– fuera un cómplice suyo y no una persona ajena a su administración.

En la víspera del 2 de diciembre, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) decidió aceptar las controversias interpuestas y emitió una suspensión en la que ordenaba a Luis Enrique Orozco, el mismo que fue electo por el Congreso, es decir por el PAN y el PRI, a que tomara protesta como gobernador interino de Nuevo León, decisión que no pudo aceptar Samuel García y prefirió abandonar sus aspiraciones presidenciales antes de que alguien más metiera mano en su gobierno.

¿Qué será aquello que Samuel no quiere que se revise de su administración?

 

Y en Pregunta Sin Ofensa:

Claudia Sheinbaum ya incluyó en su equipo a los exaspirantes presidenciales de Morena y aliados, pero dejó fuera al senador del Verde, Manuel Velasco. Será que no lo piensa contemplar.

 

       @aguilarkarina