Foto: Ángel Ortíz / En el local de al lado, otro comenta que, comparado con otros años, “han bajado las ventas, los precios aumentaron porque aumentó todo”

“¡La Nochebuena está bien cara! Mejor vámonos a Xochimilco, ahí están más baratas”, dice una señora frente a un local de flores en el Mercado de Jamaica, que durante este diciembre se enfoca en artículos de temporada, como árboles de Navidad, flores de Nochebuena y piñatas.

En otro local del tradicional mercado de plantas y flores, uno de los comerciantes explica que “la venta está igual, pero los precios subieron, esta Nochebuena de 50 pesos, estaba en 40 el año pasado”.

En el local de al lado, otro comenta que, comparado con otros años, “han bajado las ventas, los precios aumentaron porque aumentó todo”.

Y es que mientras los compradores se quejan de los costos de las flores, los comerciantes se molestan de quienes piden rebajas.

“Si antes sembrábamos 10, ahora sembramos siete nochebuenas, por lo mismo hay que subir el precio de la planta, pero eso no nos significa mucho, porque la gente se queja bastante, la gente pide rebaja y rebaja, quieren precios de hace un año”, explica una vendedora mientras acomoda las flores en su local.

“Si sube la gasolina todo se va para arriba, como agua, fertilizantes y la maceta, todo subió. Ya no se vende igual que antes, si antes te compraban 6, ahora te van a comprar 3 ó 2, según el presupuesto de ellos”, abunda otra señora.

El clima fue otro factor determinante en el alza de precios, indicaron comerciantes: “subió el precio de todas las plantas porque como cayeron nevadas (sic), pues no hay tantas plantas”.

“Compran menos porque es más caro y hay poquita gente y lo quieren más barato. […] Se tiene que estar a veces hasta altas horas de la noche porque no hay venta o no se saca para los demás gastos”, enfatiza otra mujer.

Por su parte, un cliente de la tercera edad refiere que “en estas situaciones nos olvidamos del aumento para fomentar la tradición a los nietos… Está cara, pero lo compramos para adornar la casa”.

La situación se replica en los árboles de Navidad, con precios que van desde los mil 500 hasta los tres mil quinientos pesos, dependiendo del tipo de árbol.

“Por lo general, regatean mucho, pero ya es cómo los convenzas, éste lo estamos vendiendo en mil 600 [pesos], pero le podemos bajar un poquito”, afirma un comerciante de árboles.

“Nosotros no los damos muy caros, entonces cuando van a ver a los demás compradores sí está muy caro, así que no es mucho regatearle aquí, allá los dan en unos dos mil pesos”.

Y es que para mantener a su clientela rebajan sus precios desde el principio: “nos los están dando más caros y nosotros tratamos de darlo en un precio un poco más barato para que la gente se lo pueda llevar”.

Al pasar, mientras carga su árbol de Navidad, un cliente comenta que “están más o menos (de precio), el que yo compré está en dos mil 600”.

FRASE
“Aquí tratamos de darlos más baratos, pero como los de allá están más cerca de las flores los dan caros, tratamos de dar más baratos, pero va más para allá la gente”
Comerciante en el
Mercado de Jamaica

LEG