1975, la otra gran tragedia

Eduardo del Río

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El trágico accidente ocurrido en la Línea 12 del Metro capitalino nos hace recordar el más grave incidente que esta red de transporte público haya sufrido en sus casi 52 años de existencia.

Eran las 09:40 de la mañana del 30 de octubre de 1975. En la Línea 2, un tren que salió de la estación Chabacano se impactó con otro convoy que se encontraba subiendo pasajeros en los andenes de la parada Viaducto. El conductor de aquel vagón hizo caso omiso a las instrucciones de frenado y no pudo evitar la colisión con el vagón que estaba estacionado.

31 personas perdieron la vida y 70 más resultaron heridas. Las escenas de aquel entonces recuerdan los momentos de terror vividos la noche de este lunes 3 de mayo en los rumbos de la alcaldía Tláhuac, en la Ciudad de México. 

En aquel entonces, la calzada de Tlalpan se convirtió en lugar de atención para los heridos y en un hervidero de bomberos, ambulancias y agentes de la Policía que asistían a decenas de pasajeros que intentaban bajar de los trenes, entre los fierros retorcidos por el impacto. 

En 1975, la responsabilidad recayó totalmente en el conductor del vagón que chocó con el tren estacionado en Viaducto. Carlos Fernández, quien se vio orillado a saltar del tren ante la inminente colisión, fue declarado culpable de negligencia, despedido de su trabajo y condenado a doce años de cárcel.

El desarrollo de la red de este transporte público que hoy alcanza a mover diariamente a más de 4.6 millones de pasajeros no ha estado exento de vicisitudes. Han sido múltiples los incidentes que se han registrado, en muchas ocasiones con el costo de vidas.

En 2015 en el metro Oceanía y 2020 en la estación Tacubaya, ambos accidentes representaron las mismas escenas de angustia, pese a un menor impacto en términos de víctimas. 

Dentro de la tragedia, habrá que reconocer al Gobierno capitalino su pronta respuesta, una ágil comunicación, empatía con las víctimas desde el primer momento y su alejamiento de cualquier especulación sobre el origen de este incidente.

El mensaje de la jefa de Gobierno ha sido consistente: lo primero es atender a los heridos, asistir a las familias de quienes perdieron la vida y abrir las investigaciones que permitan conocer a detalle las causas de este fatal accidente, sin atender rumores o culpabilidades no comprobadas.

En 1975, el país era otro. Sin embargo, la conmoción que provocaron las imágenes de aquel incidente sigue en la memoria de muchos mexicanos que recordamos ese triste episodio que, desafortunadamente, se ha repetido en distintas ocasiones, sin que se haya hecho lo suficiente para evitarlo.

 

Segundo tercio. Casi 9 horas de silencio, sin que hubiera un mensaje de solidaridad ante lo que estaba ocurriendo en Tláhuac. El presidente López Obrador finalmente se refirió a los hechos al inicio de su conferencia matutina, pasadas las 7 de la mañana. Fue empático y expresó su pesar por los acontecimientos.

 

Tercer tercio. Son muchas las advertencias que circulan en redes sociales sobre la degradación de las estructuras en las estaciones Pantitlán y Oceanía. Se enviaría un buen mensaje si al menos se hiciera una profunda revisión en esos lugares.


@EdelRio70

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