La desconfianza que se ha generado en la economía mexicana tiene que ver con las acciones del Gobierno federal.

Desde la cancelación del aeropuerto y hasta la vulneración de la autonomía del Banco de México para satisfacer deseos muy particulares de un banquero, han provocado que los inversionistas sean muy precavidos al momento de decidir inversiones.

Sobre todo, aquellos que tienen ese trato directo con el Gobierno federal. Por ejemplo, las empresas del sector energético hoy la piensan dos veces antes de decidir una inversión en México. Porque a pesar de que las leyes los respaldan, la manera de interpretar las leyes por parte de la 4T los margina.

Pero en medio de todo esto, incluso en medio de la recesión agravada por la pandemia de Covid-19, llegan a darse anuncios de inversiones muy importantes en el país.

Una inversión inmobiliaria de dos mil 500 millones de pesos en estos momentos de la economía mexicana no hace otra cosa sino llamar la atención.

Sobre todo, cuando uno de los sectores más castigados en este Gobierno ha sido el de la industria de la construcción.

Es ahí cuando lo que puede marcar la diferencia es el contar con las reglas de un jugador local que le entienda a la necesidad del fomento de las inversiones.

En este caso, esa inversión, que además va a implicar la creación de 20 mil empleos directos e indirectos, se da en el estado de Querétaro donde E-Group y Parks construyen el corporativo Distrito Querétaro, que será el más grande del estado y uno de los más grandes del país.

Y todo ocurre en medio de la pandemia, con el sector de la construcción en una depresión que inició con una caída en picada desde que el Gobierno de Andrés Manuel López Obrador anunció la cancelación del aeropuerto de Texcoco.

El valor de producción de la industria de la construcción resultó, en septiembre pasado -26% menor a lo reportado un año antes que ya presentaba una caída importante.

Por eso es por lo que una obra de este tamaño en estos momentos se convierte en una gran noticia. Sobre todo, porque se tiene que dimensionar en el ámbito local.

Esto es posible porque el Gobierno de Querétaro entiende que es justo en estos momentos, cuando hay capitales disponibles ante la baja de rendimientos en los instrumentos financieros, cuando hay que incentivar este tipo de inversiones.

La visión de que hoy la economía presenta una recesión, pero que ésta se tiene que convertir en crecimiento y que hay que acompañar esa recuperación con la creación de infraestructura es lo que marca la diferencia.

Por eso, vale la pena reconocer a los empresarios que deciden jugársela en momentos tan complejos, por la pandemia y por el ambiente de animadversión federal hacia los empresarios. Y también a las entidades como Querétaro que le entienden a la importancia de generar oportunidades a los únicos que hoy en el mundo son capaces de generar crecimiento y empleos: los empresarios.

 

                                                                                                       @campossuarez