Foto: Cuartoscuro Andrés Manuel López Obrador se dijo dispuesto a comparecer por los hechos violentos ocurridos en Culiacán, Sinaloa, del jueves pasado, si un juez así lo requiere  

El presidente Andrés Manuel López Obrador se dijo dispuesto a comparecer por los hechos violentos ocurridos en Culiacán, Sinaloa, del jueves pasado, si un juez así lo requiere.

Lo anterior en referencia a la denuncia presentada ante la Fiscalía General de la República, por Marko Cortés, dirigente del Partido Acción Nacional (PAN), contra el mandatario debido a la liberación de Ovidio Guzmán López, hijo del capo Joaquín el Chapo Guzmán.

“Una denuncia que presentaron los que son partidarios del uso de la fuerza, los que con su estrategia convirtieron al país en un cementerio.

“Esos mismos que gritaban como pregoneros que había que usar la fuerza y que tenían que mostrarse que había pantalones… Gritaban y gritaban que querían violencia, porque son supuestamente muy valientes, pero con los pantalones de otros”, dijo en su conferencia de prensa matutina.

Incluso, López Obrador resaltó quién era el destinatario del mensaje: el ex presidente Felipe Calderón, quien hasta la tarde de ayer, al menos en sus redes sociales, no se había posicionado sobre el operativo fallido.

“Hubo un Presidente que así lo expresó: ‘Van a haber daños colaterales, pero van a haber buenos resultados’, y realmente sólo hubo daños colaterales y no buenos resultados”.

Al Presidente también se le cuestionó sobre si sabía de la reunión que tuvo el gobernador de Sinaloa, Quirino Ordaz, con el director de la DEA, de Estados Unidos, Uttam Dhillon.

Así como por el vínculo que se señaló en redes sociales sobre que el hijo de Durazo y Ovidio Guzmán, estudiaron juntos, y si existía la posibilidad de que le hubieran puesto un “cuatro” a su Gobierno.

A lo que respondió que no caería en especulación y, en todo caso, si así fuera, le hicieron “lo que el viento a Juárez”.

 

Resaltó que se detendrá al hijo del Chapo, pero habrá prioridad del criterio aplicado el pasado jueves, el cual de no haberse aplicado significaría un freno del nuevo Gobierno.

“Si existe la orden de presentación, desde luego, y una orden de extradición; siempre y cuando, repito, no se ponga en riesgo a la población, que se cuida la vida de las personas”.

La crítica también la extendió hacia los medios de comunicación e hizo señalamientos a quienes reaccionaron por el operativo fallido.

Primero, rechazó la posibilidad de las renuncias del secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, y Audomaro Martínez, director del Centro Nacional de Inteligencia, porque –dijo– eso es un deseo de los conservadores.

Segundo, refirió que el titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), Luis Cresencio Sandoval, apenas está haciendo una evaluación de dicha acción, que se consideró precipitada.

LEG