Thomas Cook, uno de los mayores operadores de viajes del Reino Unido, entró este lunes en proceso de liquidación tras fracasar las negociaciones de un plan de rescate.

 

La empresa busca ahora cómo repatriar a los 600 mil viajeros repartidos por todo el mundo y pendientes de una operación de envergadura sin precedentes.

 

La Autoridad de Aviación Civil (CAA) del Reino Unido dijo que el operador turístico” con 178 años de antiguedad ha dejado de comerciar con efecto inmediato”.

 

Peter Fankhauser, director ejecutivo de Thomas Cook, dijo que el colapso de la empresa fue “una cuestión de profundo pesar”, destacó la británica BBC.

 

Fankhauser también se disculpó con los “millones de clientes y los 22 mil empleados en todo el mundo, incluidos nueve mil en el Reino Unido, de los cuales la mayoría se sumarán este mismo lunes a las listas del desempleo.

 

El secretario de transporte Grant Shapps dijo que el colapso de la compañía fue “una noticia triste para el personal y los turistas”.

 

Instó a los viajeros a ser “comprensivos con el personal” en medio de la “enorme” tarea de llevar a las personas a casa.

 

Shapps anunció que el gobierno y la CAA contrataron “más de 40” aviones chárter para que los clientes vuelvan a casa sin cargo.

 

La operación de emergencia, cuyo nombre en código es Operation Matterhorn, tiene como objetivo traer a casa a unos 150 mil británicos que están de vacaciones con la empresa.

 

La desaparición de Thomas Cook marca el final de una de las compañías más antiguas de Reino Unido que comenzó su vida en 1841, sobrevivió a dos guerras mundiales para ser pionera de los paquetes turísticos primero en Europa y luego en todo el mundo.

 

DAMG