Foto: Reuters / Archivo Kudlow manifestó que se mantienen firmes en retomar las conversaciones bilaterales del próximo mes en China para alcanzar un acuerdo  

Estados Unidos aseguró que la economía de China se está “desmoronando” como consecuencia de su disputa comercial, aunque hasta hoy el mayor precio lo han pagado los empresarios estadounidenses que pagaron en junio seis mil millones en aranceles, un incremento del 74.0 por ciento.

 

“La economía china se está desmoronando. Ya no es la potencia que era hace 20 años”, afirmó Larry Kudlow, principal asesor económico del presidente estadounidense, Donald Trump, en medio de la creciente escalada de tensión de la disputa comercial que amenaza con convertirse en guerra de divisas.

 

En declaraciones a periodistas en la Casa Blanca, Kudlow subrayó la víspera que China está siendo dañada significativamente, y mucho más que Estados Unidos, por la guerra comercial, pese a las recientes acciones de contraataque emitidas por el país asiático.

 

El funcionario aseguró que la economía estadounidense es “muy fuerte”, en relación a la del enemigo comercial, que está probablemente ha “inflado en varios puntos su crecimiento económico”, aunque “se está reduciéndose cada vez más”.

 

De acuerdo con los más recientes indicador económico, el Producto Interno Bruto (PIB) China registró un crecimiento del 6.2 por ciento en el segundo trimestre del año, el nivel más bajo en casi 30 años, mientras que el estadounidense se mantuvo en 2.1 por ciento en los primeros seis meses.

 

Pese a las afirmaciones del asesor económico de Trump, la consultoría comercial y económica The Trade Partnership reveló este miércoles que los importadores estadounidenses pagaron el pasado mes de junio seis mil millones en aranceles, un incremento del 74.0 por en comparación con el año anterior.

 

De ese total, tres mil 400 millones de dólares provienen de aranceles impuestos por la administración del presidente Trump, que elevó el 10 de mayo pasado del 10 al 25 por ciento las tarifas arancelarias de miles de productos chinos, por un valor de 250 mil millones de dólares.

 

La aplicación recíproca de aranceles fue el inicio de la guerra comercial que desde mayo pasado disputan China y Estados Unidos, aunque la escalada se intensificó el lunes pasado, con la decisión del banco central de colocar la cotización del yuan frente al dólar por debajo de su barrera psicológica.

 

Durante la jornada del lunes, un dólar estadounidense se compró en el mercado exterior hasta en 7.01 yunes, nivel récord desde la crisis financiera de 2008, lo que llevó al Departamento del Tesoro estadounidense a calificar a China como un “manipulador de divisas”, aunque el país asiático los rechazó de manera tajante.

 

La se intensificó la víspera aún más con el anuncio de China de suspender la compra de productos agrícolas estadounidenses, en represalia a los planes de Trump de aplicar un nuevo arancel de 10.0 por ciento a las importaciones chinas, el cual viola los acuerdos alcanzados en Osaka con el presidente Xi Jinping.

 

No obstante, el asesor económico de Trump manifestó que Estado Unidos se mantiene firme en retomar las conversaciones bilaterales del próximo mes en China para alcanzar un acuerdo, que permita por fin superar sus diferencias comerciales.

 

“El presidente y nuestro equipo está planeando una visita china en septiembre. Estamos dispuestos a negociar. Movimientos hacia un buen pacto serían muy positivos y podrían cambiar la situación arancelaria. Pero claro, de nuevo, puede que no sea así”, apuntó.

 

CS