PARÍS.- El presidente de Francia, Emmanuel Macron, pidió hoy que terminen las violentas protestas de las últimas cinco semanas y el retorno “al orden, la calma y la concordia” en el país europeo.

 

“Es ahora el orden, la calma y la concordia que deben reinar (en Francia) Nuestro país lo necesita”, declaró a televisoras francesas el mandatario galo desde Chad, adonde se desplazó para visitar a las tropas militares francesas desplegadas en el país africano.

 

Francia “necesita concordia, unidad, un compromiso sincero por causas colectivas fuertes y hay que apaciguar las divisiones”, añadió Macron, quien vive debido a las protestas contra los altos impuestos organizadas por los “chalecos amarillos” su peor crisis de gobierno desde que asumió el poder en mayo de 2017.

 

Macron afirmó además que el Estado dará una respuesta fuerte a los autores de los disturbios y numerosos destrozos durante las manifestaciones que comenzaron el pasado 17 de noviembre y que se han saldado con diez muertos, centenares de heridos, más de cuatro mil detenidos y millones de pérdidas económicas.

 

“Es evidente que las respuestas judiciales las más severas serán aportadas”, subrayó el jefe de Estado en referencia al movimiento de protesta de los denominados “chalecos amarillos”.

 

Un total de 220 personas fueron detenidas la víspera en Francia durante el sexto sábado de protestas contra los altos impuestos y por la mejora del poder de compra organizada por el movimiento de los “chalecos amarillos”.

 

Entre los detenidos figura el considerado líder del grupo de los “chalecos amarillos”, Eric Drouet, quien fue detenido este domingo en París acusado de “portar un arma prohibida” y de “organización ilícita de manifestación”.

 

Las manifestaciones se notaron sobre todo en París y en las fronteras de Francia con otros países europeos, en las que los manifestantes organizaron bloqueos.

 

En la Avenida de los Campos Elíseos grupos de manifestantes radicales se enfrentaron a la policía que respondió con gases lacrimógenos y un cañón de agua.

 

Dos agentes motorizados fueron atacados por los manifestantes y uno amenazó con su arma de servicio a los agresores.

 

En Angulema, suroeste, un muñeco del presidente Emmanuel Macron fue decapitado, en una de las imágenes más impactantes de las manifestaciones en las que muchos de los participantes piden la dimisión del jefe de Estado galo.

gac