Foto: Reuters El abogado defensor de Joaquín "El Chapo" Guzmán, William Purpura, intentó hoy mostrar que un testigo clave en el juicio contra su cliente actúa animado solo por el odio  

El abogado defensor de Joaquín “El Chapo” Guzmán, William Purpura, intentó hoy mostrar que un testigo clave en el juicio contra su cliente actúa animado solo por el odio.

 

En su tercer día de testimonio en el juicio, Miguel Ángel Martínez, alias “El Tololoche”, reconoció que odia a Guzmán y su declaración ante la fiscalía fue cuestionada por Purpura debido a varias inconsistencias.

 

Según Martínez, en cuatro ocasiones Guzmán ordenó asesinarlo después de su arresto en 1998: dos en el Reclusorio Oriente y dos en el Reclusorio Sur de la Ciudad de México.

 

“Empecé a odiar al señor Guzmán cuando me traicionó y me mandó matar”, dijo Martínez, quien se identificó como “gerente” de tráfico de drogas del Cártel de Sinaloa entre 1986 y 1996.

 

En ese cargo, Martínez habría conocido información sobre compra de cocaína en Colombia, tráfico de heroína, lavado de dinero, construcción de túneles y métodos para importar drogas a Estados Unidos.

 

Martínez reconoció además que incluso desde antes de conocer a Guzmán y trabajar para él, ya era adicto al alcohol y la cocaína, de la que consumía “hasta cuatro gramos diarios” durante más de 15 años.

 

Purpura, por su parte, subrayó que en anteriores declaraciones Martínez había denunciado solo tres intentos de homicidio. Asimismo, resaltó que Héctor Luis “El Güero” Palma también lo había querido asesinar, según su propio testimonio.

 

“Usted también sabía mucho de Palma y antes de su arresto él ya incluso lo quiso matar, así que él tenía verdaderos motivos” para asesinarlo, interrogó Purpura.

 

Arrestado el 8 de junio de 1998, Martínez pasó tres años en prisión en México, mientras Estados Unidos pedía su extradición con cargos relacionados con conspiración para importar drogas.

 

Fue extraditado en 2001 y sentenciado a 18 años de cárcel. Gracias a su acuerdo de cooperación, un juez redujo su sentencia a seis años.

 

En Estados Unidos, Martínez testificó en otros dos casos: en 2002 en la corte de San Diego, y en 2006 en Arizona. En 2007, Martínez fue liberado de la prisión.

 

Actualmente, Martínez vive como testigo protegido en Estados Unidos en una locación desconocida. Declaró además que consulta con un psicólogo porque no puede dormir y sufre de ansiedad.

 

fahl