Foto: Cuartoscuro/archivo Quirino Ordaz Coppel, advirtió que si alguien facilitó la evasión de los reos, deberá asumir las consecuencias  

Los dos custodios que ayudaron a Julián Grimaldi Paredes, probable operador financiero del Cártel de Sinaloa, y Carlos Jesús Salomón Higuera, líder del cártel Los Mazatlecos, brazo armado del Cártel de los Beltrán Leyva, a fugarse el domingo pasado del penal Aguaruto, en Sinaloa, y que continúa sin ser ubicados, probablemente recibieron más de 250 mil dólares cada uno, según se menciona en dicha prisión, manifestaron fuentes consultadas por 24 HORAS.

Detallaron que son los custodios los que manejan la cárcel, “el dinero que les ofrecen es extraordinario, además de que se fueron con ellos, es muy seguro que trabajen para estas redes delincuenciales, y los hoy prófugos seguirán operando sus negocios que les dejan millones de dólares al mes”.

El secretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Inocente Fermín Hernández Montealegre, dijo que a las tres de la madrugada se detectó la evasión de los internos, quienes se disfrazaron de celadores o vigilantes, acompañadas de dos custodios y de estos últimos también se desconoce su paradero. Aunque destacó que existen grabaciones, las cuales serán utilizadas para aclarar lo ocurrido.

“A las tres de la madrugada se detecta la evasión de dos internos del penal. Presumimos la presunta participación de elementos custodios porque la fuga se lleva a cabo por la puerta principal, en compañía de dos guardias que ahora están prófugos. La fuga parecía la simple salida de cuatro custodios de la cárcel porque todos van vestidos como guardias”, expresó el domingo el funcionario, en una conferencia con medios locales.

Indicó que todos los elementos que se encontraban en ese turno serán puestos a disposición de las autoridades para deslindar responsabilidades, añadió que los hoy prófugos burlaron seis filtros de seguridad y al salir del penal escaparon con sus cómplices en cuatro vehículos que llegaron al lugar.
Antecedentes penales

Grimaldi está acusado de haber participado en la emboscada a un convoy del Ejército el 30 de septiembre de 2016, en la salida norte de Culiacán, donde fallecieron cinco militares y 10 más resultados heridos, además de delitos contra la salud y uso ilegal de armas de fuego; en abril fue transferido al penal de máxima seguridad de Villa Almada, Veracruz, pero un juez federal ordenó su regreso a Culiacán el 29 de mayo de 2018.

En el caso de Higuera, éste formaba parte del grupo armado que habría emboscado a un convoy de policías estatales en julio de 2012, en la comunidad de Tetamboca, en el municipio de El Fuerte, Sinaloa, donde murieron siete agentes.

Al sujeto se le acusa de los delitos de homicidio calificado y doloso, e ingresó por primera vez al penal de Culiacán el 28 de febrero de 2016; a petición de las autoridades estatales fue enviado a Veracruz y en junio de 2017, por un amparo, fue reingresado al centro penitenciario de Culiacán.

No se tolerará la traición: gobernador

Por otra parte, el Gobernador de la entidad, Quirino Ordaz Coppel, advirtió que si alguien facilitó la evasión de los reos, deberá asumir las consecuencias, resaltó que no se tolerará complicidad y traición, añadió que el penal carece de la infraestructura de seguridad necesaria para albergar a reos de alta peligrosidad.

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