La Casa Blanca admitió hoy que desestimó una advertencia hecha por el expresidente Barack Obama a su sucesor Donald Trump sobre el general Michael Flyn, quien por un breve lapso fue asesor de Seguridad Nacional del republicano, quien luego lo despidió en medio de un escándalo.

 

El vocero presidencial Sean Spicer reconoció este lunes que Obama transmitió a Trump sus reservas sobre Flynn durante un encuentro privado celebrado en la Casa Blanca en noviembre pasado, poco después de la elección presidencial.

 

“Es cierto que el presidente lo hizo, el presidente Obama hizo saber que no era exactamente un admirador del general Flynn”, dijo Spicer en su habitual rueda de prensa, y agregó que Trump no acostumbra comentar sus conversaciones privadas.

 

Spicer agregó que las reservas expresadas por Obama en ese encuentro no resultaban sorpresivas, porque el exmilitar era crítico de políticas del demócrata en el combate al terrorismo y grupos como Estado Islámico.

 

“La pregunta que tienen que hacerse realmente es: si el presidente Obama estaba verdaderamente preocupado (…), ¿por qué no suspendió la autorización de seguridad del general Flynn, que acababan de aprobar meses antes?”, cuestionó, sobre un permiso que le daba acceso a información clasificada.

 

Spicer agregó que la administración Obama tampoco impidió a Flynn viajar a Rusia para participar en un evento público donde apareció al lado del presidente ruso Vladimir Putin, y por cuya aparición recibió un pago, y estimó que “hubo pasos que pudieron haber tomado si realmente había una preocupación real”.

 

Obama despidió a Flynn como director de la Agencia de Inteligencia de Defensa (IDA) en 2014, por preocupaciones sobre su temperamento y quejas de empleados de la agencia.

 

Tras ser designado por Trump como asesor de seguridad de la Casa Blanca, Flynn renunció en febrero pasado, en medio de revelaciones sobre la presunta injerencia de Rusia en el proceso electoral.

 

Flynn quedó en la mira del escándalo, luego que se supo que mintió al vicepresidente Mike Pence sobre los alcances de una plática telefónica que sostuvo con el embajador ruso Serguei Kislyak, en vísperas de la toma de posesión de Trump.

 

En un mensaje en su cuenta de la red Twitter, el propio Trump mencionó que durante el gobierno de Obama, Flyn obtuvo una autorización para acceder a información clasificada, “pero las noticias falsas rara vez hablan de eso”.

 

Flynn es investigado por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) para determinar si la campaña de Trump sostuvo encuentros inapropiados con el gobierno ruso que interfirieran en el proceso electoral, para perjudicar a la demócrata Hillary Clinton y favorecer al republicano.