MIAMI. El empresario de Curazao, Gregory Elías, fue quien pagó un estimado de siete millones de dólares por el concierto de The Rolling Stones en Cuba y fue coincidencia que se haya realizado la misma semana de la histórica visita del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, a la isla.

 

Elías, un abogado corporativo, quien creció viendo festivales musicales como Woodstock, llevó el concierto a La Habana a través de su proyecto filantrópico Fundación Buena Intención (FBI), una organización benéfica radicada en la isla de Curazao, antiguas Antillas Holandesas.

 

El abogado dijo al diario The Miami Herald que pensó que sería una buena idea llevar a The Rolling Stones a Cuba cuando leyó la noticia de que el grupo estaba montando una gira por América Latina.

 

Con ello en mente en noviembre pasado contactó al manager de la banda, Jayne Smyth, para ofrecerle la idea y en 24 horas obtuvo una respuesta positiva.

 

Debido a que el concierto tuvo lugar la misma semana que la histórica visita de Obama a Cuba, la primera de un presidente de Estados Unidos desde 1928, se ha asumido que el tiempo y la preparación de alguna manera estaban vinculados, pero no fue así, según Elías.

 

Todos los aparatos y el material para producir el circo tecnológico que es un concierto de rock moderno, desde las torres de iluminación hasta el agua embotellada, tuvo que ser obtenida en otros lugares y llevado a la isla, según el diario.

 

The Rolling Stones acordaron hacer el concierto en forma gratuita, pero todos los proveedores tenían que ser pagados.

 

La revista Rolling Stone informó que la producción del concierto tuvo un costo de siete millones de dólares y Elías no quiso mencionar una suma al señalar que esa pregunta era “indecente”.

 

Algunas de las facturas podrían pagarse por la venta del DVD del concierto, que se espera salga a la venta a finales de año, según el reporte.

 

En comparación con el aspecto financiero del concierto, Elías dijo que las negociaciones políticas para el mismo fueron simples, aunque llevaron mucho tiempo.

 

Los funcionarios del gobierno de Curazao ayudaron a los detalles con los ministros cubanos de Cultura, Finanzas y Economía.

 

El concierto del pasado 25 de marzo logró reunir a más de medio millón de personas en La Habana.  dm