Manuel Camacho Solís, el político y economista que destacó por sus dotes de negociador y quien fuera el mediador para la paz con el EZLN, falleció la madrugada del viernes a los 69 años, tras una intestina batalla contra el cáncer cerebral que padecía.

 

Murió en su casa en la ciudad de México y sus restos son velados en el Panteón Francés, donde la clase política y empresarial lo despiden. Vía redes sociales las condolencias no se hicieron esperar.

 

Camacho Solís fue uno de los políticos mexicanos más importantes en los últimos tiempos. Si bien ocupó múltiples cargos como canciller, regente capitalino, secretario de estado y legislador, su mayor aspiración quedó en eso: gobernar México.

 

Si bien se le reconoce su capacidad como mediador, no le fue suficiente para ser nominado a la silla presidencial por el partido en que inició su vida política y militó por tres décadas, el PRI. Posteriormente fundó el Partido del Centro Democrático (PCD) y actualmente militaba en el PRD.

 

Tras el magnicidio a Luis Donaldo Colosio, aspiró a ser el candidato presidencial del PRI para el periodo 1994-2000, sin embargo el cercano colaborador del ex presidente Carlos Salinas de Gortari eligió como sucesor a Ernesto Zedillo, quien gobernó el último sexenio priista antes de la única transición que tuvo el país en más de 80 años.

 

La historia del rompimiento

 

En 1988, una vez designado Carlos Salinas de Gortari, candidato del PRI a la presidencia, Camacho Solís quien fungía como secretario de Desarrollo Urbano y Ecología del gobierno de De la Madrid, -desde donde presidió el proceso de reconstrucción de la ciudad tras el terremoto de 1985, fue nombrado secretario general del CEN tricolor y desde allí coordinó la campaña.

 

Y tras esas polémicas elecciones y la llamada “caída del sistema” se le reconoció como el interlocutor nato del tricolor con la oposición, que encabezó Cuauhtémoc Cárdenas, en aquellos momentos álgidos en que el rumor de impugnar los comicios a través de las armas parecía cercano.

 

Un vez que Salinas tomó el poder, fue nombrado jefe del Departamento del Distrito Federal (DDF), donde su capital político creció y lo convirtió en uno de los tres sólidos presidenciables junto a Luis Donaldo Colosio y Pedro Aspe Armella. Sin embargo, aunque todo apuntaba a que era el “delfín” de Salinas no fue nominado, lo que desató el rompimiento con el partido. Tras hacer pública su inconformidad también presentó su renuncia como regente capitalino.

 

Sin embargo, en breve fue nombrado secretario de Relaciones Exteriores pero sus don, cargo que aceptó pese al descontento. Y meses después, el mayor reflector lo obtuvo tras ser nombrado como comisionado para el Diálogo y la Reconciliación en Chiapas ante el conflicto con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), fuerza rebelde que irrumpió el 1 de enero de 1994.

 

Tras las intensas negociaciones logró la firma de un tratado preliminar de cese al fuego. Y dirigió las peticiones del zapatismo hacia la vía política que derivó en la firma de lo Acuerdos de San Andrés Larráinzar. Aunque hasta hoy no se haya completado su implementación.

 

Sin embargo, su distanciamiento político definitivo con Carlos Salinas y el PRI vino poco después. Para marzo de ese año, tras el asesinato del candidato presidencial en Lomas Taurinas, Tijuana y con la sombra que le quisieron imputar de estar vinculado a este hecho trágico, por su molestia de no haber sido el ungido, fue el inicio de la ruptura. Un año después,  en octubre de 1995, renuncia al tricolor.

 

Su historia con Salinas inició 13 años atrás, cuando en 1982 al ser éste nombrado secretario de Programación y Presupuesto, Manuel ocupó la subsecretaría de Desarrollo Regional de dicha dependencia, y que posteriormente lo llevó a su primer cargo de elección popular como diputado federal donde se desempeñó como presidente de la Comisión de Programación y Presupuesto.

 

Su camino de centro, tercera vía e izquierda

 

Cuatro años después reapareció en el terreno político tras una intensa y velada persecución política durante el sexenio de Zedillo. En 1999, el expriista anunció la fundación del Partido del Centro Democrático  (PCD) por el que en el año 2000 fue su candidato presidencial, aunque su organización partidista apenas logró el 0.6% de los votos, y perdió su registro.

 

En 2003 fue postulado por el Partido de la Revolución Democrática (PRD) como diputado federal y en 2012 como senador.

 

Su última aparición pública la realizó a inicios del año, en enero, durante la plenaria de los senadores perredistas quienes le rindieron un homenaje en vida en la Hacienda de Los Morales, tras una ausencia de seis meses por el deterioro de su salud.

 

En 2008, coordinó la consulta ciudadana sobre la reforma energética que buscaba conocer la postura de la gente sobre esta propuesta.

 

Se le considera además de asesor, el mentor de Marcelo Ebrard Casaubón, ex jefe de Gobierno del Distrito Federal (GDF), con quien trabajó desde su administración en el DDF.

 

En 2005 y 2006 Camacho Solís acompañó a Andrés Manuel López Obrador durante todo el proceso del desafuero y la campaña por la Presidencia.

 

Camacho Solís nació el 30 de marzo de 1946 en la Ciudad de México e hizo sus estudios de primaria, secundaria y preparatoria en el Instituto Cumbres.

 

Era licenciado en Economía, egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UAM), donde conoció a Carlos Salinas de Gortari a Emilio Lozoya Thalmann y José Francisco Ruiz Massieu. Y fue maestro por la universidad de Princeton.

 

También maestro politólogo en el Colegio de México y autor de diversos ensayos sobre la situación económica y política de México en las últimas décadas.