El 65% de las prisiones en México padecen autogobierno, es decir que en 274 penales son los mismos reos organizados como bandas delictivas quienes ejercen el manejo de las cárceles.

 

Así lo revela el estudio “Situación de la prisiones en América Latina” presentado por Elena Azaola, experta del Centro de Investigaciones y Estudios Superior en Antropología Social (CIESAS).

 

Este es uno de los problemas que se generan con la sobrepoblación de los centros penitenciarios, señaló en conferencia de prensa en la que también dijo que México ocupa el sexto lugar a nivel mundial y en América Latina con una población de 260 mil reos de los cuales sólo 51% han sido sentenciados.

 

Ante esta situación, la investigadora reiteró que es necesario asegurar la proporcionalidad en las penas diferenciando entre narcotráfico y otros delitos relacionados con drogas.

 

Asimismo, delitos violentos y no violentos y diseñar un sistema penitenciario con normas, procedimientos, estándares, protocolos y programas de atención homogéneos en todo el país.

 

“El 81% del total en México de los reos existentes cometieron delitos del fuero común, es decir 208 mil de ellos y solamente el 19 por ciento, alrededor de 49 mil 400 personas cometieron delitos del fuero federal, la situación es similar en América Latina”, indicó.

 

En conferencia de prensa, la especialista sostuvo que del total de los internos en centros federales, sólo 25% participan en actividades laborales; indicó que los centros penitenciarios federales de alta seguridad son 21 y cuatro más se encuentran en construcción.

 

En la presentación del estudio, también estuvo Agustín Escobar, director general del CIESAS, quien refirió que de los 260 mil reos que existen en el país 95% de ellos son hombres y 5% restante mujeres y que 132 mil 613 cuentan con una sentencia.

 

La actual legislación debe incorporar penas alternativas al encarcelamiento para aquellos acusados de delitos menores, a fin de aliviar la situación de los 260 mil reos en las 423 cárceles que hay en el país, planteó la investigadora Elena Azaola.

 

Además, dijo, es necesario reducir el uso excesivo y desproporcionado de la pena de prisión, así como el abuso de la prisión preventiva.

 

Mencionó que se ha incrementado de forma acelerada la población penitenciaria en México y América Latina por el endurecimiento de la pena, falta de medidas alternativas, duración de los procesos judiciales y abuso de la prisión preventiva.