MIAMI. “Este psicópata [Emilio Palacio], cómo no va a indignar, compañeros. Por demócrata, tolerante que uno sea, ¿qué harían ustedes en mi caso, si vieran a un tipo con tanta miseria humana como éste?, ¿no lo patearían?… ¿Ustedes no tienen ganas de caerle a patadas a un tipo así?”, espetó el presidente de Ecuador Rafael Correa durante su ya tradicional alocución sabatina.

 

 

Ante las declaraciones del mandatario, la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) condenó las “amenazas” vertidas por el presidente contra el periodista Emilio Palacio, exiliado en Miami, y las calificó de “extremadamente peligrosas” por poder incitar a “actos de violencia”.

 

Los comentarios de Correa en su alocución del pasado 23 de agosto reflejan una “actitud intolerante y obsesiva”, apostilló Claudio Paolillo, presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, con sede en Miami.

 

Paolillo advirtió de que “es extremadamente peligroso e indignante que el presidente de una nación promueva con sus expresiones posibles actos de violencia contra un periodista o cualquier otro ciudadano de su país”.

 

En esa línea, Paolillo recordó que, “para dilucidar desacuerdos, está la justicia a la que ya también ha recurrido el presidente. Es totalmente desacertada, intolerante, obsesiva y personal la actitud de Correa hacia el periodista”, afirmó.

 

Correa reaccionó así a una nota publicada por Palacio en abril pasado sobre un “vuelo secreto” que Correa habría realizado a Nueva York, información que el mandatario desmintió.

 

Por su parte, Palacio afirmó en su columna en el blog www.ubicatv.com que “resulta incomprensible el estallido del presidente, a menos que tenga algo que ocultar”.

 

Palacio, que salió de su país en agosto de 2011 por considerarse un perseguido político, dijo que no es la primera vez que Correa “revela su intención de recurrir a los puños” para acallarle.

 

La SIP señala que, en esta ocasión, las expresiones de Correa tuvieron eco y, al día siguiente de que las realizara, una persona identificada como Fausto Zapata ofreció en la red social Twitter 100 mil dólares por la cabeza del periodista; poco después, también en Twitter, el usuario Bruno Díaz duplicó la recompensa.

 

En tanto, un tribunal de Ecuador condenó 12 años de prisión a seis policías acusados de intento de magnicidio durante una revuelta de agentes ocurrida el 30 de septiembre de 2010, que Correa, interpretó como un intento de golpe de Estado.
 

 

La investigación expone también que “la intervención de actores económicos dentro y fuera del país, interesados en interferir en los procesos de transformación estructural del Estado que inició el régimen del izquierdista Rafael Correa” y que esta desestabilización no estuvo aislada de los procesos antidemocráticos registrados en la región.

 

 

El 30 de septiembre de 2010, unos mil policías se amotinaron en la mañana en el Regimiento de Quito en contra de una ley que recorta sus beneficios. El presidente Rafael Correa se dirigó al lugar para dialogar con los sublevados y terminó retenido por más de diez horas en el Hospital de la Policía. Su liberación se logró gracias a la intervención del Ejército.

 

 

Según el Ministerio del Interior, más de 900 policías fueron sancionados administrativamente y al menos 130 tienen procesos judiciales pendientes, de los cuales 85 fueron dados de baja por su participación en la intentona golpista.