El poeta mexicano Octavio Paz fue un crítico “político, cultural y literario fuera de lo común”, además de “una de las grandes figuras” de “nuestra época”, así lo calificó hoy su amigo Mario Vargas Llosa.

 

El escritor peruano participó en una conferencia dentro del ciclo “Cien años de Octavio Paz”, junto al secretario de Estado español de Cultura, José María Lassalle, organizado por los cursos de verano de la Universidad Complutense de Madrid en la localidad de San Lorenzo del Escorial.

 

Durante el diálogo entre ambos, el escritor recordó que a Octavio Paz lo leyó “más” durante su vida en París porque antes le fue “difícil” tener acceso a sus obras.

 

Además destacó que la crítica fue para Paz “algo profundamente esencial, pensó que el pensamiento crítico era esencial para que la cultura y la literatura se renovaran”.

 

En cuanto a la influencia que el mexicano tendrá en las futuras generaciones, Vargas Llosa dijo que de él “aprenderán” a ver la literatura y la cultura “de una manera universal, con gran interés por lo propio, pero con un enorme interés por lo extranjero”, algo que “caracteriza” a la obra de Octavio Paz.

 

Siempre atento a las palabras del Premio Nobel, Lassalle confesó que para él y parte de su generación la obra del mexicano (1914-2014) “representa” una “renovación estética” del “contacto con América Latina”, así como con “la cultura de España”.

 

La faceta política del autor de “Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe”, ensayo literario que Vargas Llosa catalogó como el “más importante sobre crítica literaria”, fue uno de los temas que centró la conferencia y sobre el que concluyeron que era un “intelectual seducido por el poder” y por la “importancia” del poder en el desarrollo de algunas ideas.

 

Respecto a qué pensaría el ensayista sobre la actual situación de México, Vargas Llosa prefirió no “adivinarlo”. “Pero era un intelectual honesto, criticaría lo que hay que criticar y defendería lo que hay que defender”.