NUEVA YORK. En una liga en la que hay pocos jugadores de origen hispanoamericano, por primera vez dos linieros con raíces mexicanas disputarán el Super Bowl XLVIII este domingo, en el estadio MetLife de Nueva Jersey.

 

Se trata del guardia Louis Vázquez y el centro Manny Ramírez, ambos de ascendencia mexicana directa por parte de padre y nacidos en el estado de Texas.

 

Ambos “mastodontes” potenciarán la ofensiva de Broncos de Denver que comandará el legendario Payton Manning, ante Halcones Marinos de Seattle.

 

Los jugadores son muy buenos amigos desde su etapa colegial, llevan con orgullo su origen latino y comparten la idea de ser ejemplo para la comunidad hispana.

 

“Tomamos con mucho orgullo nuestra condición y mostrar a los hispanos más jóvenes que es posible jugar en la NFL“, dijo Vásquez en reciente entrevista con el Denver Post.

 

“Les estamos demostrando que la puerta esta abierta sin importar lo que el mundo diga. Somos la prueba de que se sí se puede”, agregó el guardia, quien al igual que su colega Ramírez, habla perfecto español.

 

La historia de ambos jugadores ha sido muy similar.

 

Ramírez, de 30 años de edad, nació en Houston y Vásquez de 26 en Corsicana. Su camino se cruzó por primera vez al ser reclutados para jugar y estudiar en el Tecnológico de Texas, en donde se hicieron muy buenos amigos al ser companeros de cuarto.

 

Luego sus caminos se apartaron para llegar a la NFL. Ramírez fue seleccionado en el draft del 2007 por Leones de Detroit en la cuarta ronda y fue titular como guardia derecho titular desde el primer partido.

 

Tras cuatro temporadas con Detroit fue dejado en libertad en 2010 y un año después llegó a Broncos. Aunque fue utilizado como guardia en ésta campaña heredó el puesto como titular de centro tras la lesión en el receso de temporada del estelar Dan Koppen.

 

Por su parte, Vásquez fue seleccionado en una tercera ronda en el draft del 2009 por Cargadores de San Diego.

 

Tras cuatro años de titularidad fue firmado por el mismo tiempo también con Broncos para esta temporada, misma en la que se ganó la votación para jugar en su primer Pro Bowl, en el cual no jugó por estar en el Súper Tazón.

 

Ambos ayudaron a que Peyton Manning fuera muy poco presionado durante todo el año y no capturado en el juego por el Campeonato de la AFC ante Patriotas de Nueva Inglaterra y ahora están en el umbral de ganar el Trofeo Vince Lombardi.

 

Esto lleva a suponer que la temporada récord de la ofensiva de Broncos podría no haber sido posible sin la intervención de estos dos jugadores de raíces mexicanas.