Familiares y amigos de velan el cuerpo del jerarca del boxeo mundial José Sulaimán, que murió ayer a los 82 años luego de que su salud se fue deteriorando desde hace meses.

 

Los restos de quien se mantuvo por 38 años al frente del Consejo Mundial de Box (CMB) son velados en el Panteón Francés, ubicado en Legaria y Río San Joaquín, en la delegación Miguel Hidalgo de la Ciudad de México.

 

Sulaimán, que perdió la vida en un hospital de California, Estados Unidos, es considerado como “el padre del boxeo”, mote que al mismo tiempo de recordar que fue uno de los principales promotores de los boxeadores mexicanos alude a su dominio sobre este deporte.

 

El oriundo de Ciudad Victoria, Tamaulipas, llegó al CMB en 1975 cuando el organismo tenía sólo 21 países afiliado, a la fecha ya suman 164. También fue amigo de muchos boxeadores, entre ellos el mexicano Julio César Chávez o el estadunidense Cassius Marcellus Clay Jr, mejor conocido como Mohamed Alí.

 

“Nuestro padre peleó los últimos 12 rounds de su vida inspirado en su héroe Muhammad Alí; en su esquina estuvieron muchos doctores, enfermeras, terapeutas, asistentes, camilleros y todos los pertenecientes a la Unidad de Terapia Intensiva 7ICU de UCLA así como miles de amigos y compañeros apoyando y animándolo alrededor del mundo”, dijo el Consejo tras la muerte de su presidente.