WASHINGTON. El índice de desempleo en EU subió una décima en octubre con respecto al mes previo, hasta el 7.3 %, pese a que mejoró la creación de empleo, que los pronósticos situaban a peor nivel por el impacto de la parálisis de la Administración federal.

 

La economía estadounidense consiguió una creación neta de 204 mil empleos, mejor de lo esperado por los analistas, que preveían un nivel mucho más bajo y en el entorno de los 95 mil nuevos contratos.

 

El sector privado no mostró signos de desaceleración, pese al cierre parcial de la Administración pública entre el 1 y 16 de octubre, que era visto como un peligroso lastre para los datos del empleo.

 

Este nuevo informe revisa al alza las cifras de septiembre, que pasa a una creación neta de 163 mil empleos, y agosto, cuando alcanzó los 238 mil nuevos empleos.

 

La creación media de empleo entre agosto y octubre fue de 200 mil.

 

Tras la crisis de 2009, año en el que se destruyeron hasta 750 mil empleos mensuales, el mercado laboral ha comenzado a recuperarse, aunque no consigue situarse en la cota de creación neta de los 300 mil empleos.

 

El sector de ocio y turismo creó 53.000 nuevos puestos de trabajo, mientras que el comercio minorista avanzó en 44.000 contratos. Los siguientes sectores que lideraron las mejoras fueron manufactura (19.000) y sanidad (15.000).

 

Los gobiernos estatales aumentaron la contratación en 8.000 personas, aunque el balance final fue negativo por las caídas a nivel federal y local.

 

El secretario de Trabajo de EE.UU., Thomas Pérez, dijo que los datos muestran la “resistencia de la economía estadounidense” de la que son exponentes los 7,8 millones de empleos creados en los últimos 44 meses en el sector privado.

 

No obstante, Pérez dijo que Estados Unidos no es inmune “a crisis fabricadas” y aseguró que el cierre parcial del Gobierno federal tuvo un efecto “disuasorio” en las contrataciones y en la recuperación.

 

El informe detalla que hubo 448.000 trabajadores más en el apartado de “despidos temporales”, lo que muestra los efectos del cierre parcial de la Administración al que condujeron los desacuerdos presupuestarios en el Congreso el mismo mes que comenzaba el ejercicio fiscal.

 

Según datos del gobierno, hasta 800.000 funcionarios fueron puestos en suspensión temporal de empleo y sueldo en algún momento, aunque ese número se redujo progresivamente debido a que algunas agencias, como el Pentágono, decidieron volver a llamar a sus empleados.

 

El número total de personas desempleadas aumentó levemente en octubre hasta los 11,3 millones, mientras que la fuerza laboral civil del país se redujo en 735.000 personas, hasta los 143,6 millones.

 

La tasa de participación laboral cayó cuatro décimas hasta el 62,8%, debido a aquellos que dejan de buscar empleo.

 

El número de desempleados de larga duración se mantuvo sin apenas cambios en los 4,1 millones de personas.

 

Los últimos datos de desempleo y crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) han sido mejores de lo que esperaban la mayoría de los analistas, después de que ayer se conociera que la primera economía mundial se expandió un 2,8% a ritmo anualizado en el tercer trimestre.

 

Jason Furman, el jefe del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, indicó en un comunicado que ambos datos conocidos esta semana demuestran que la economía “está ganando tracción y pidió al Congreso que consensúe medidas que “no incrementen la incertidumbre, aceleren el crecimiento y aumenten la creación de empleo”.

 

Estos datos también dan cierto espacio a la Reserva Federal para justificar sus planes de progresiva retirada del plan de estímulo monetario por 85.000 millones de dólares mensuales que se suman a unos tipos de interés cercanos a cero desde diciembre de 2008 con el objetivo de estimular la recuperación, que sigue sin fortalecerse.