NUEVA YORK. La compañía estadunidense Lexmark International anunció un plan de restructuración que contempla su salida del negocio de la fabricación de impresoras de inyección de tinta y que implicará la eliminación aproximadamente de mil 700 puestos de trabajo en todo el mundo.

 

Esa restructuración se traducirá en la eliminación concretamente de mil 100 empleos en las plantas de manufactura de Lexmark, la cual manifestó en un comunicado que planea cerrar una fábrica en Filipinas a finales de 2015 y que pondrá en venta su negocio de tecnología por inyección de tinta.

 

Los mil 700 empleos que se eliminarán en total suponen una reducción de alrededor de 13% de su plantilla mundial y responde a los esfuerzos de la firma por luchar contra la reducción de ingresos que ha acusado en los últimos tiempos en sus negocios de impresión por inyección de tinta.

 

La fabricante de impresoras, con sede en Kentucky, informó que, gracias a esos planes, conseguirá unos ahorros de 85 millones de dólares en 2013, una cifra que aumentará hasta los 95 millones anuales a partir de 2015.

 

“El anuncio de hoy representa una decisión difícil, pero que es necesario tomar para impulsar una mejora en los beneficios y ahorros importantes”, dijo en un comunicado el presidente y consejero delegado de Lexmark, Paul Rooke.