Belén. El presidente de Rusia, Vladimir Putin, afirmó hoy que su país no tiene ningún problema en reconocer a un Estado palestino, y alentó a su colega Mahmud Abás a seguir en sus “posiciones responsables” para poder alcanzar ese objetivo.

 

“Rusia no tiene ningún problema en reconocer un Estado palestino independiente, lo dijimos hace 25 años en tiempos de la Unión Soviética y desde entonces no hemos cambiado nuestra postura”, afirmó en una rueda de prensa hoy con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP).

 

El líder ruso llegó esta mañana a Belén en la segunda jornada de una minigira por Oriente Medio que comenzó ayer en Israel y terminará en Jordania, país al que se desplazará por tierra esta misma tarde.

 

El estancado proceso de paz con Israel y la cooperación ruso-palestina en varios campos centraron la reunión de los dos dirigentes.

 

Putin mostró su oposición a las “acciones unilaterales” y pidió a israelíes y palestinos “mayor compromiso” para encarrilar un proceso negociador, a la vez que alabó la “responsabilidad” de Abas en los últimos años.

 

También mostró su “preocupación” con la situación humanitaria en los territorios palestinos y se comprometió a ayudar para aliviarla.

 

Abás, que lo recibió con honores militares en el palacio presidencial de Belén (Muqata), dijo haber planteado a Putin el problema de los asentamientos judíos, “el mayor obstáculo para el proceso de paz”, e informó de que le ha pedido ayuda para conseguir que Israel deje en libertad a presos palestinos que cumplen condena desde antes de 1994, cuando se creó la ANP.

 

“Hace mucho tiempo que acordamos su liberación con Israel, pero hasta ahora no ha ocurrido”, expresó el presidente palestino.

 

También insistió en la necesidad de convocar una nueva conferencia internacional en Moscú para relanzar el proceso de paz, una idea acordada por ambas partes hace varios años pero descartada de la agenda internacional.

 

Putin se reunió con Abás después de una visita privada a la Basílica de la Natividad, lugar del nacimiento de Jesús según la tradición cristiana, y después tenía programado inaugurar un nuevo centro cultural-científico que cuenta con el apoyo de Rusia.

 

Belén se vistió hoy de gala para recibir a un presidente que ya estuvo en los territorios palestinos en 2005, y las calles de la ciudad que conducen al palacio presidencial estaban engalanadas con las banderas rusa y palestina.