BRUSELAS. El vicepresidente de Google, Vint Cerf, considerado como uno de los padres de internet, pidió ayer a la Unión Europea (UE) mantener la naturaleza abierta de internet frente a las propuestas de regulación para combatir mejor el cibercrimen o las infracciones de los derechos de autor.

 

“Si no mantenemos el carácter de apertura de internet, vamos a matarlo”, sentenció Cerf ante un grupo de periodistas en Bruselas, tras reunirse con responsables de la Comisión Europea y eurodiputados.

 

El informático subrayó la importancia que el carácter abierto de internet ha tenido no sólo en su evolución, sino también en su potencial para contribuir al Producto Interior Bruto (PIB).

 

“La idea de que cualquiera en el mundo pueda proporcionar un nuevo servicio en la red sin tener que negociar un acuerdo con cualquier proveedor de servicios de internet, ha sido la manera en que internet ha producido nuevas oportunidades tan significativas, empleos y negocios”, enfatizó.

 

Cerf, que inventó junto a Bob Kahn en 1969 el protocolo de comunicaciones TCP/IP, esencial para que funcione internet, instó a no tener que “dar permiso” a la innovación y permitir que siga avanzando libremente.

 

En ese contexto, también defendió la “gran oportunidad” que supone un internet abierto para que los países puedan expandir su “huella tecnológica” más allá de sus fronteras, como es el caso de Google, empresa que tiene la mitad de su negocio fuera de Estados Unidos.

 

Cerf mostró su preocupación por la seguridad en la red, pero afirmó que los políticos deben contar con la opinión y las contribuciones de todas las partes interesadas, especialmente de los internautas, a la hora de desarrollar medidas para garantizar una navegación más segura.

 

“Los gobiernos tienen un papel que jugar, pero es importante que todas las partes del medio de internet tengan algo que decir también”, indicó y señaló que ignorar a los usuarios es un “error”.

 

Preguntado por el tratado internacional contra la piratería, ACTA, negociado por la UE y otros diez países de todo el mundo, Cerf dijo que “está mal hacerse con copias sujetas a derechos de autor de forma inapropiada, si no se compensa por ello”.

 

“Tenemos que pensar cómo podemos abordar el problema”, señaló, y apuntó a nuevos modelos de negocio, como iTunes para la música o la plataforma Netflix para las obras audiovisuales, para “eliminar parte de los malos comportamientos”.

 

En ese sentido, celebró que no hayan salido adelante en EU los proyectos de ley SOPA y PIPA contra la piratería, que podrían generar “daños colaterales”, y pidió “armas más refinadas si se quieren proteger los derechos de autor”.