Entre 2005 y 2010, alrededor de 1.4 millones de mexicanos emigraron a Estados Unidos, pero durante el mismo periodo 1.4 millones de inmigrantes y sus hijos nacidos en Estados Unidos regresaron a México, de acuerdo con un análisis del Centro Hispano Pew.

 

La oleada de 12 millones de mexicanos que salió hacia Estados Unidos en los últimos 40 años se estancó y registra en la actualidad una tasa de “migración neta cero” o incluso negativa, indica el reporte.

 

El estancamiento fue provocado por factores como un débil mercado laboral e inmobiliario en Estados Unidos, mayor vigilancia fronteriza y deportaciones, y por una caída del crecimiento demográfico en México y nuevas condiciones en la economía mexicana, precisa.

 

“Se ha detenido la mayor ola migratoria de un solo país a los Estados Unidos. Después de cuatro décadas que trajeron 12 millones de inmigrantes –más de la mitad ilegalmente-, el flujo migratorio de México a Estados Unidos se contuvo o se revirtió”, señala.

 

El estudio fue elaborado por los demógrafos Jeffrey Passel, D’Vera Cohn y Ana González Barrera, con base en estadísticas de ambos países, incluidos registros censales oficiales.

 

Entre 2005 y 2010, alrededor de 1.4 millones de mexicanos emigraron a Estados Unidos, pero durante el mismo periodo 1.4 millones de inmigrantes y sus hijos nacidos en Estados Unidos regresaron a México, de acuerdo con el análisis.

 

En el quinquenio anterior, entre 1995 y 2000, unos tres millones de mexicanos emigraron a territorio estadunidense, pero menos de 700 mil mexicanos y sus familias retornaron a su país.

 

“Esta aguda tendencia a la baja de migración neta condujo a la primera reducción significativa en más de dos décadas del número de inmigrantes mexicanos indocumentados que viven en Estados Unidos, de 6.1 millones en 2011, tras un techo de siete millones en 2007”, añade.

 

En contraste, durante el lapso de 2007 a 2011, el número de mexicanos indocumentados en Estados Unidos registró apenas un aumento modesto de 5.6 a 5.8 millones de personas.

 

A raíz del nuevo fenómeno, los mexicanos representan en la actualidad el 58% del total de la población indocumentada que reside en los Estados Unidos, o el 30% de todos los inmigrantes en este país.

En materia de arrestos, el número de mexicanos detenidos por cruzar de manera ilegal la frontera hacia los Estados Unidos se “desplomó” en más de un 70% en los años recientes, de más de un millón en 2005, a apenas 286 mil en 2007, indica el estudio.

 

“El declive ocurrió en momentos que el financiamiento en Estados Unidos para la seguridad fronteriza, incluidos más agentes y bardas, se ha elevado agudamente”, agrega.

 

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) pidió en febrero pasado un presupuesto de 39.5 mil millones de dólares para el año fiscal 2012, para prevención terrorista, seguridad fronteriza, desastres naturales y terrorismo cibernético.

 

El presupuesto prevé financiamiento para 21 mil 186 agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) y para 21 mil 370 agentes de la Patrulla Fronteriza (PF), además del despliegue de tecnología de vigilancia en la frontera suroeste.

 

El Centro Hispano Pew señala en ese sentido que las deportaciones de mexicanos indocumentados han aumentado a niveles récord en los últimos años.

 

Sólo en 2010, casi 400 mil inmigrantes indocumentados, 73% de ellos mexicanos, fueron deportados por las autoridades estadunidenses.

 

El estudio destaca que encuestas muestran que aunque la mayoría de los mexicanos deportados tienen planes de regresar a Estados Unidos, una creciente proporción no buscará volver. La cifra aumentó de 7% en 2005 a 20% en 2010.