ROMA. El número de muertos del naufragio del crucero Costa Concordia ocurrido el viernes en aguas de la isla italiana de Giglio aumentó ayer a 11, mientras crece la polémica sobre el comportamiento del capitán del barco, Francesco Schettino, quien deberá permanecer en arresto domiciliario.

 

Los buzos de los servicios de rescate italianos localizaron ayer otros cinco cadáveres en los restos del crucero, una mujer y cuatro hombres de entre 50 y 60 años de edad que, con los chalecos salvavidas puestos, se encontraban en la parte de la popa del barco sumergida bajo las aguas del mar Tirreno.

 

De momento, 22 personas que viajaban a bordo del crucero continúan desaparecidas, entre ellas la también peruana Erika Soria, de 26 años, que trabajaba de camarera en el Costa Concordia.

 

Esta es una traducción de la conversación entre el capitán Francesco Schettino, comandante del buque encallado Costa Concordia y el capitán de guardacostas italiano Gregorio De Falco en Livorno. De Falco le ordena reiteradamente a Schettino que regrese al barco para supervisar la evacuación, pero éste responde que está demasiado oscuro. El audio apareció en la página de internet del diario Corriere della Sera y la Guardia Costera italiana confirmó su autenticidad.

 

—De Falco: “Habla De Falco desde Livorno. ¿Hablo con el comandante?”

 

—Schettino: “Sí, buenas noches, capitán De Falco”

 

—De Falco: “Por favor, dígame su nombre”.

 

—Schettino: “Soy el capitán Schettino, capitán”.

 

—De Falco: “¿Schettino? Escuche, Schettino. Hay gente atrapada a bordo. Vaya usted con su bote bajo la proa del lado de estribor. Hay una escalera de mano para el piloto. Use esa escalera para subir a bordo. Suba a bordo y dígame cuánta gente hay. ¿Está claro? Estoy grabando esta conversación, capitán Schettino.

 

—Schettino: “Capitán, déjeme decirle algo…”

 

—De Falco: “¡Hable fuerte! Ponga la mano frente al micrófono y hable más fuerte, ¿está claro?”

 

—Schettino: “En este momento, el barco está escorando…”

 

—De Falco: “Entiendo, escuche, hay gente bajando por la escalera del piloto de proa. Suba esa escalera, suba a bordo del barco y dígame cuánta gente hay a bordo. Adicionalmente, qué necesitan. ¿Está claro? Debe decirme si hay niños, mujeres o personas que necesitan ayuda. Adicionalmente, dígame el número exacto de cada una de esas categorías. ¿Está claro? Escuche, Schettino, usted se salvó del mar, pero voy a… Voy a asegurarme de que usted la va a pasar mal… Voy a hacerle pagar por eso. ¡Vaya a bordo (obscenidad)!”

 

—Schettino: “Capitán, por favor…”

 

—De Falco: “No, por favor. Suba a bordo. Me dicen que a bordo todavía hay…”

 

—Schettino: “Estoy aquí con los botes salvavidas. Estoy aquí, no voy a ninguna parte, estoy aquí…”

 

—De Falco: “¿Qué está haciendo, capitán?”

 

—Schettino: “Estoy coordinando el rescate…”

 

—De Falco: “¿Qué está coordinando ahi? ¡Vaya a bordo! Coordine el rescate desde a bordo del buque. ¿Se niega usted?”

 

—Schettino: “No, no me niego”.

 

—De Falco: “¿Se niega a subir a bordo, capitán? ¿Puede decirme por qué no va?”

 

—Schettino: “No voy a bordo porque el otro bote está detenido”.

 

—De Falco: “Vaya a bordo. Se lo ordeno. No busque más pretextos. Usted ha ordenado ‘abandonar la nave’. Ahora yo estoy a cargo. ¡Vaya a bordo! ¿Está claro? ¿Me escucha? Vaya y llámeme cuando esté a bordo. Mi tripulación de rescate aéreo está allá”.

 

—Schettino: “¿Dónde están sus rescatistas?”

 

—De Falco: “Mi rescate aéreo está en la proa. Vaya. Hay cadáveres, Schettino”.

 

—Schettino: “¿Cuántos cadáveres hay?”

 

—De Falco: “No lo sé. Me dijeron de uno. Usted es quien debe decirme cuántos hay ¡Cristo!”.

 

—Schettino: “Pero comprende usted que está oscuro y no vemos nada…”

 

—De Falco: “”¿Y qué hay con eso? ¿Quiere irse a casa, Schettino? ¿Está oscuro y quiere irse a casa? Suba a la proa de ese barco con la escalera de mano del piloto y diga qué se puede hacer, cuanta gente hay y qué necesitan. ¡Ahora!”.

 

—Schettino: “…Estoy con mi segundo de a bordo”.

 

—De Falco: “Suban los dos… Usted y su segundo vayan a bordo ahora ¿Está claro?”

 

—Schettino: “Capitán, quiero ir a bordo, pero es que el otro bote aquí… hay otros socorristas. Se ha detenido y está esperando…”

 

—De Falco: “Hace una hora que me está diciendo lo mismo. Ahora, vaya a bordo. ¡Vaya a bordo y dígame inmediatamente cuánta gente hay!”.

 

—Schettino: “OK, capitán”.

 

—De Falco: “¡Vaya inmediatamente!”

(AP)