ENCUENTRO OFICIAL. El Papa intercambió regalos ayer con el presidente de Argentina, Javier Milei, durante una audiencia privada en El Vaticano. CRÉDITO: AFP/VATICAN MEDIA
Foto: AFP | ENCUENTRO OFICIAL. El Papa intercambió regalos ayer con el presidente de Argentina, Javier Milei, durante una audiencia privada en El Vaticano.  

En una audiencia en el Vaticano destinada a mejorar la relación entre dos líderes opuestos ideológicamente y en la que no faltó el más argentino de los regalos: alfajores, el presidente Javier Milei conversó con su compatriota el papa Francisco sobre la crisis económica en Argentina.

Francisco y Milei estuvieron reunidos una hora y diez minutos en el Palacio Apostólico, al día siguiente de verse por primera vez en el Vaticano y de intercambiar abrazos con motivo de la canonización de Mama Antula, la primera santa argentina.

En un tono más formal, ayer pudieron hablar extendidamente y tratar de estrechar su relación después de los insultos que Milei espetó al papa en el pasado.

Te puede interesar: Alcalde de Florida es encontrado sin vida luego de renunciar a su cargo en redes sociales

Uno de los temas dominantes fue la grave crisis económica que atraviesa Argentina, con un 40% de la población en situación de pobreza, una inflación superior al 200% a finales de 2023 y una recesión prevista este año por el FMI.

Después de ver al Papa, el mandatario se entrevistó con Pietro Parolin, el Secretario de Estado vaticano. En un breve comunicado, la Santa Sede señaló a propósito que durante las “cordiales conversaciones en la Secretaría de Estado”, se abordó detenidamente “el programa del nuevo Gobierno para enfrentar la crisis económica” en Argentina.

El Vaticano no se pronunció sobre otra de las grandes cuestiones que sobrevoló la cita, el posible viaje de Francisco este año a Argentina, que no visita desde que fue elegido al frente de la Iglesia católica en 2013.

Te puede interesar: Venezuela denuncia robo de Boeing por EU y Argentina

CRISIS ECONÓMICA

La economía cataliza precisamente las diferencias entre Francisco y Milei.

El mandatario tuvo la ocasión de explicarse y defender su enfoque ante el pontífice, casi una semana después de que naufragara en el Congreso la llamada Ley Ómnibus, un enorme paquete de reformas económicas, políticas y administrativas promovido por su equipo, que gobierna en minoría y ahora deberá repensar su estrategia frente a una oposición crecida.

Con el argumento de combatir la inflación y la pobreza y de liberar fuerzas productivas, Milei propugna un recorte radical del gasto público, una política amplia de privatizaciones y una intervención mínima del Estado. Entre sus primeras medidas, devaluó el peso en un 50% y liberó los precios de la economía.

Francisco basa buena parte de su labor pastoral en criticar las derivas económicas y medioambientales del neoliberalismo, y aboga constantemente por que los poderes públicos protejan a los más vulnerables.

Te puede interesar: Tiroteo en Nueva York deja una persona muerta y cinco heridos

INTERCAMBIO DE REGALOS

Como gesto de complicidad, el mandatario regaló a su compatriota y exarzobispo de Buenos Aires unos alfajores de chocolate negro rellenos con dulce de leche y unas galletas de limón, así como una tarjeta postal de los Correos argentinos en honor de Mama Antula.

Francisco le regaló a Milei su discurso por la paz de este año, que llama a regular la inteligencia artificial, y un medallón de bronce inspirado del baldaquino, la imponente estructura de cuatro columnas salomónicas que cubre el altar de la Basílica de San Pedro.

En el centro del medallón, la paloma del Espíritu Santo, como “símbolo de unidad, fuerza e inspiración”, según el documento explicativo difundido por la Santa Sede.