La 4T se renueva constantemente. Fiel a su vocación internacionalista, nuestro presidente, cuarta o quinta espada de la revolución bolivariana (cuarta o quinta, se entiende, solo por el orden de aparición: Fidel, Chávez, Evo o la Cris, titanes de la democracia popular como son, no le llegan a los talones), decidió que no podía permitir una irrupción de la derecha en Argentina, concretamente del “facho” Milei, y decidió mandar todos los recursos necesarios, en plan mega operación de inteligencia tipo serie gringa, para cambiar el curso de esa democracia tambaleante.

No estaba fácil. El gran amigo del Presidente, Alberto Fernández, tiene al país hermano con un récord en los niveles de pobreza, una inflación nivel venezolano y una violencia de esas que solo se curan con abrazos, atacando las raíces del problema. Ya saben: la utopía de izquierdas es un platillo de muy lenta cocción que, antes de llegar a la mesa del pueblo bueno a nutrirlo amorosamente, deja la cocina apestando a chivo durante varias décadas. Con don Marcelo, sabemos, fuera de la cancillería desde que se lanzó a la campaña y ocupado en ver cómo amaciza su lealtad con el movimiento en otras lides, nuestro Presidente tuvo que buscar entre lo más granado del talento joven para redondear la misión. Bueno: pues no tuvo que ir muy lejos. El talento estaba en casa. O en Houston pero de todos modos en casa, porque el hogar está donde está el corazón y etcétera. Según revela Raymundo Riva Palacio, el elegido fue mi Joserra.

Si eso es cierto, y antes de que empiecen a dar carrilla, se los digo como va: lo celebro. Caigan en la cuenta de que mi bodocón lleva un rato preparándose para su internacionalización. Fíjense cómo, al tiempo que se afina físicamente para el desafío con esa dieta de verduras de Costco, porque mens sana in corpore sano y demás, se ha posicionado en redes como un crítico punzante, notable esgrimista verbal, de la oposición moralmente derrotada. Está en la pelea por un mundo mejor, cómo no. Es un protagonista del cambio. Así que, con ese entrenamiento onda novela de Tom Clancy, se enfundó los Balenciaga y los pants que lo distinguen, me gusta pensar que con gorra y todo, y enfiló al sur, parece que con un buen billete donado solidariamente por México y sobre todo con una maleta de ideas, propuestas, estrategias brillantes.

Argentina, me permito apostar a ello, está salvada. Mi Joserra, agente secreto, y si me permiten el mal gusto de una expresión en inglés, es un game changer. Tiembla, Milei.

 

     @juliopatan09