Foto: Gabriela Esquivel / En el condominio predominan los adultos mayores, quienes corren el riesgo de caídas ante la separación estructural en las escaleras  

A seis años de los sismos que sacudieron a la Ciudad de México, habitantes del conjunto habitacional Soldominios tienen un futuro incierto, ya que siguen esperando se concluyan las obras de reconstrucción y aseguraron temer que otro temblor los deje sin hogar.

En un recorrido realizado por 24 HORAS al conjunto ubicado en Doctor Lucio 103, se constató la condición de los inmuebles, en el que destacan cuarteaduras así como separación en la estructura de paredes y escaleras.

La señora Yolanda Jiménez, administradora general del condominio, relató la situación por la que atraviesan los inquilinos de los 10 edificios que conforman el Soldominios, más un edificio con 469 cajones de estacionamiento.

“A raíz del año 2017 y a principios de 2018 el Instituto para la Seguridad de las Construcciones revisó todos los edificios de la unidad y dio los dictámenes de los daños encontrados, en ese entonces se determinó que había un edificio que debían demoler y reconstruir, ya está hecho, eso ya quedó”, explicó.

Sin embargo, aún quedan cuatro edificios dañados, en dos de ellos ya iniciaron las obras de rehabilitación y quedan pendientes dos más en los que sus residentes viven con preocupación y temor por el estado en que se encuentran, abundó.

Agregó que en estos inmuebles la mayor parte de los inquilinos son adultos mayores, quienes tienen que vivir con grietas, desprendimiento en la zona de sus armarios y con las separaciones en escaleras, volviéndolos más vulnerables a una posible caída.

“Los dos edificios con mayores daños son el edificio Tauro, que en ese momento tenía 43 centímetros de desplome hacia Dr. Liceaga y el siguiente es el edificio Aries, que en ese entonces tenía 36 centímetros de desplome, no sabemos si en estos seis años se haya incrementado”, añadió.

La administradora indicó que la rehabilitación consta de una reverticalización a causa del desplome que presentan los cimientos. Los cuatro departamentos de la planta baja deberán desalojarse por al menos año y medio y los vecinos recibirán un apoyo mensual para renta de 4 mil pesos.

En tanto, Beatriz Martínez, también residente del conjunto desde hace 40 años, explicó que vivir ahí ha sido “muy aparatoso, da mucho miedo”, pues ha vivido en el lugar con su madre, una persona de la tercera edad, a quien no puede dejar sola en caso de un sismo, por lo que hace un llamado urgente a autoridades capitalinas para que los apoyen en la remodelación y rehabilitación.

 

LEG