la última foto
Foto: www.thecalmzone.net/thelastphoto / La última foto es una campaña a manera de exposición que tiene como objetivo demostrar que la depresión no tiene la fachada que todos creemos  

Actualmente, el discurso sobre la importancia del cuidado y atención de la salud mental ha ganado mucha fuerza, y con ello han surgido campañas de conscientización para prevenir que el maltrato de la misma termine en el suicidio.

Como parte de lo anterior surgió La última foto, una campaña a manera de exposición que tiene como objetivo demostrar que la depresión no tiene la fachada que todos creemos, pues muestra el último retrato tomado por las mismas personas que decidieron quitarse la vida.

Esta muestra se encuentra en el Reino Unido en donde según ls estadísticas, cada semana 125 personas se quitan la vida, un iniciativa de la Organización No Gubernamental Campaign Against Living Miserably, que además de pretender acabar con el estigma de la apariencia, también dan herramientas prácticas y consejos para intentar prevenir el suicidio.

La última foto no para en los retratos distribuidos en espacios públicos como plazas públicas o estaciones de tren, pues sus responsables han puesto en marcha campaña en televisión, cine, medios impresos y redes sociales para amplificar su premisa «El suicidio no siempre se ve suicida».

En la locación del South Bank en Londres, en donde hay 50 retratos, una embajadora de la campaña, Shirley Ballas, famosa bailarina británica que perdió un hermano de esta manera, dijo durante su develación que: «las personas no quieren hablar de eso, no quieren hablar del suicidio, por eso, esta campaña es importante, para que la gente pueda caminar entre estos rostros y darse cuenta que estas caras felices son con las que pueden convivir día a día.

«Perder a alguien de esa manera es muy difícil, actualmente son 20 años de que mi hermano se quitó la vida y no se puede superar, se aprende a vivir con eso, así que espero que las personas de todas las edades que vean esto pueda pensar en estos rostros si es que alguna vez están cerca de algo similar», concluyó en su discurso.

NO SOMOS INDIFERENTES

CALM inició en 1997 como una línea de ayuda contra el suicidio, sin embargo, han crecido conforme el tiempo pasa, pues creen que ningún esfuerzo sobra para reducir las más de 100 muertes a la semana en el Reino Unido.

Para poder hablar de este fenómeno en México, el sociólogo y catedrático Felipe Gaytán, comentó que “en 2018 el suicidio fue la segunda causa de muerte entre jóvenes, y con el devenir de la pandemia, se estimó que podría aumentar en un 20%, y a pesar de que aún no hay cifras concretas, la estimación sigue vigente.

“Es importante reconocer el esfuerzo de esta campaña que va un poco más enfocado a las personas que están alrededor de los posibles suicidas, a diferencia de México o cualquier país de Latinoamérica en el que se busca la proactividad por parte del afectado de manera directa”, continuó el entrevistado.

La última foto ataca de manera directa al estigma sobre la depresión, por ello Gaytán acotó que es muy inteligente esta medida, “debemos reconocer que el estar deprimido es mucho más complejo que estar triste, alguien que lo padezca puede mostrar alegría, incluso mantener sin problema sus relaciones sociales, esto puede ser debido a causas emocional o bioquímicas, para esto falta un diagnóstico que lo determine, y se reduce a lo biológico, lo cual puede ser controlado con medicamentos o a lo psicológico, lo cual es asociado con incapacidad de cosas sociales, ahí es cuando inicia la estigmatización”, dijo.

De la misma forma deja en claro que a la persona con depresión se le trata diferente, no se le tiene confianza, no se quiere relacionar con él, y este no quiere vivir así. “Entonces, procede a ocultarlo por miedo a las reacciones, y eso se lo debemos a lo que le llamamos Industria de la Felicidad, la cual es vendida por cosas como el coaching, y demás discursos que demandan la felicidad del sujeto, pues de lo contrario se es débil e incapaz de incluso valerse por sí mismo, cuando es completamente normal sentirse triste y ser empático con el otro en su tristeza”.

A diferencia de la campaña en Inglaterra, en México y en Latinoamérica, por cuestiones culturales no funciona del todo con gente común, pero si pusiéramos en las fotos a famosos, y sus conocidas historias para atacar esta parte, podría lograrse tener, quizá, una idea diferente.

“Desgraciadamente si alguien se tira a las vías del metro, se le ve como un inconsciente, como débil, y causa molestias incluso, antes de conmover o generar interrogantes de que lo llevó a eso, posiblemente si el que se arrojara fuera un famoso, las reacciones serían totalmente diferentes”, concluyó Felipe Gaytán.

CIFRAS DEL SUICIDIO

En 2018 el suicidio fue la segunda causa de muerte entre jóvenes, y con el devenir de la pandemia, se estimó que podría aumentar en un 20%, y a pesar de que aún no hay cifras concretas, la estimación sigue vigente.

LEG