Los árboles de la cuenca del Congo están perdiendo su capacidad de absorber dióxido de carbono

Londres.- Los árboles de la cuenca del Congo de África central, la segunda selva tropical más grande del mundo, están perdiendo su capacidad de absorber dióxido de carbono, uno de los gases de efecto invernadero relacionados con el cambio climático, afirmaron científicos.

 

De acuerdo con un estudio publicado por la revista Nature, algunos sitios en la cuenca del Congo ya habían mostrado signos de absorción de carbono debilitado en 2010, lo que sugiere que la disminución en África puede haber estado en marcha desde hace una década.

 

Debido a su extensión, frondosidad y tasa de crecimiento, las selvas tropicales son las que más dióxido de carbono retiran del planeta, pues sus árboles lo incorporan mediante la fotosíntesis; sin embargo, parece que esta capacidad ha llegado a su límite, tal como sucedió en la selva amazónica hace 15 años y en la africana hacia 2012, explicó la investigadora de la Universidad de York y coautora del estudio, Aida Cuní.

 

“El dióxido de carbono de más estaría acelerando el ciclo vital del árbol y, por tanto, la llegada de su muerte y la devolución a la atmósfera del carbono”, indicó, con lo que también se perdería su potencial para combatir el cambio climático.

 

El estudio predice que para 2030, la jungla africana absorberá un 14 por ciento menos de dióxido de carbono que hace 10 o 15 años y para 2035, los árboles amazónicos ya no podrán absorber más dióxido de carbono.

 

Wannes Hubau, investigador del Museo Real de África Central (en Bélgica) y principal autor del estudio, explicó que los bosques tropicales aún son sumideros netos de carbono porque el efecto positivo del CO2 como fertilizante supera los efectos negativos de una temperatura en aumento y una menor precipitación.

 

Sin embargo, advirtió, esta capacidad va en descenso y para mediados de los años 30 liberará se convertirá en una fuente de dióxido de carbono más.

 

Por su parte, Simon Lewis, ecologista de la Universidad de Leeds en Inglaterra y uno de los coautores del artículo, aseguró que, a menos que las naciones aceleren los esfuerzos para contrarrestar el cambio climático, las temperaturas aumentarán aún más rápido de lo previsto.

 

Estos hallazgos contradicen los modelos utilizados por el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático y los gobiernos de todo el mundo, que predijeron que la selva tropical de la cuenca del Congo continuaría absorbiendo carbono durante muchas décadas.

 

Los científicos han advertido durante décadas que el aumento de las temperaturas y la reducción de las precipitaciones podrían obstaculizar la absorción de dióxido de carbono en los bosques tropicales, puntualizó Richard Betts, jefe de investigación de impactos climáticos en el Centro Hadley de Gran Bretaña.

 

Aunque Betts no participó en el nuevo estudio, calificó los resultados como «un hallazgo realmente importante» y por el que resulta urgente reducir las emisiones más rápido de lo esperado.

 

El estudio muestra que las selvas amazónicas y centroafricanas alcanzaron su pico como sumideros de carbono en los años 90 y llegando a capturar una y 0.66 toneladas de carbono por hectárea y año, respectivamente, mientras que la Amazonía apenas retira entre 0.2 y 0.3 toneladas por hectárea y año, y los bosques africanos aún superan las 0.6.

 

En términos absolutos, las selvas tropicales retiraron de la atmósfera unos 46 mil millones de toneladas de CO2 en los años noventa que se redujeron a 25 mil millones en la década pasada, cuya diferencia equivale a una década de emisiones de los combustibles fósiles de Reino Unido, Alemania, Francia y Canadá juntas.

 

Lo anterior, significa que los antiguos bosques recogieron 17 por ciento de las emisiones antropogénicas de dióxido de carbono en los 90 y ahora apenas alcanzan un 6 por ciento.

 

El nuevo artículo de Nature reúne el trabajo de investigadores y asistentes de campo que estudiaron 135 mil 625 árboles en 244 parcelas africanas en 11 países e incluye datos que se remontan a la década de 1960.

 

 

 

 

fahl

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