Este jueves se realizó una reunión con el fiscal de Estados Unidos William Barr y con el gabinete de seguridad donde abordaron avances en materia de tráfico de armas, a fin de analizar la implementación de operativos empleando medios tecnológicos no intrusivos en puntos clave de la frontera para detener el trasiego de municiones y armamento a nuestro país.

 

En un comunicado conjunto la secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana y la Cancillería informó que acordaron un programa común binacional para reducir el tráfico de armas, drogas y recursos financieros de las redes de delincuencia transnacional, en tierra, mar, puertos y aeropuertos, entendiendo al crimen organizado como entes económicos cuyas finanzas deben ser atacadas y tratar al fentanilo como un problema común.

 

“Se abordaron distintos avances en materia de tráfico de armas, a fin de analizar la implementación de operativos empleando medios tecnológicos no intrusivos en puntos clave de la frontera para detener el trasiego de municiones y armamento a nuestro país”.

 

De igual manera, se abordó la cooperación binacional en materia de reducción del consumo de drogas y combate a las adicciones.

 

El Gobierno federal refrendó su compromiso con el diálogo y la cooperación para enfrentar de manera conjunta problemas complejos que, por su carácter transnacional, solo pueden ser resueltos exitosamente de manera conjunta.

 

 

En el encuentro participaron los secretarios de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo; de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; de Gobernación, Olga Sánchez Cordero; de Defensa Nacional, general Luis Crescencio Sandoval; de Marina, almirante José Rafael Ojeda Durán; entre otros.

 


Por parte de la delegación estadounidense estuvieron Christopher Landau; el subprocurador general asistente, Bruce Swartz; el ministro consejero de la embajada, John Creamer; el coordinador de asesores del fiscal general, Brian Rabbitt y el agregado jurídico de la embajada, John Capinen.