Por prohibición de bolsas, llama Anipac a diálogo “incluyente”

Aldimir Torres, presidente de la Anipac (Asociación Nacional de Industrias del Plástico), llamó a sostener un diálogo incluyente con las autoridades de la Ciudad de México, luego de que la directora General de Evaluación de Impacto y Regulación Ambiental de la Sedema, Andrée Lilian Guigue Pérez, aseguró que existen mesas con la industria desde hace un año, para tratar la prohibición de bolsas de plástico de un solo uso, que arrancó este 1 de enero.

«Que sean diálogos incluyentes, no monólogos excluyentes, cuando tú vas a una mesa y no te permiten hablar porque quieren que hables únicamente lo que ellos quieren escuchar, eso es un monólogo excluyente. La industria siempre está disponible al diálogo, a la colaboración y el trabajo. La industria no se dedica hacer política, se dedica a trabajar y a colaborar, por supuesto que siempre vamos a estar abiertos a colaborar con cualquier autoridad que nos invite a hacerlo», mencionó Torres.

Destacó que las bolsas compostables, las únicas permitidas por la Ley de Residuos Sólidos de la capital, se tienen que importar, pues no se fabrican en México, y cuestan entre 35 y 50 % más caras que las normales.

Por su parte, Gabriela Jiménez Casas, investigadora del Instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), aseguró que los resultados a partir de la prohibición de las bolsas de plástico se verán reflejados en 10 años.

«No se va a ver el año que entra la solución que se está aplicando ahorita, se va a ver reflejado dentro de 10 años» destacó la investigadora en una entrevista con 24 HORAS.

Destacó que en las bolsas llamadas biodegradables (las cuales también están prohibidas) la mayor parte también es plástico: «Necesitan pasar por un proceso químico para que sean biodegradables, eso es engaño de los productores de bolsas», detalló.

Jiménez Casas coincidió en que es más caro elaborar una bolsa compostable a una bolsa normal,ya que las máquinas que preparan son de otro tipo a las que se usan para las bolsas de plástico normal, y son muy caras.

«Es como todo lo nuevo, toda la tecnología nueva; primero es muy caro y después barato, pero ahorita todo eso es muy caro. De todas maneras siguen usando plástico, no es 100% biodegradable. A menos que sea del plástico que es hecho a base de fibra de nopal, fibra de caña de azúcar o fibra de maíz, se llegan a degradar en mes y medio», declaró.

Mencionó que las bolsas compostables se pueden degradar hasta en dos meses si se mete lombriz, ya que es más rápido porque se lo comen.

Con respecto a la entrevista que este diario público ayer con la directora General de Evaluación de Impacto y Regulación Ambiental de la Sedema, Guigue Pérez, sobre que se generan en la ciudad casi 13 mil toneladas de residuos sólidos, de los cuales ocho mil 600 van a rellenos sanitarios, coincidió que las cifras son alarmantes, ya que es impresionante el desperdicio de materia sólida en la ciudad.

LEG

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