Senadores de oposición se pronunciaron porque el conflicto diplomático entre México y Bolivia se resuelva a través del dialogo y no mediante demandas ante organismos internacionales de justicia, como lo es la Corte Internacional de Justicia.

Entrevistados por separado, los senadores Manuel Añorve, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), y Juan Zepeda, de Movimiento Ciudadano, hicieron ver la necesidad de establecer el diálogo y buscar otras alternativas pacíficas para la solución de esa situación.

Juan Zepeda destacó que México le da asilo a Evo Morales, ex presidente de Bolivia, siguiendo su tradición histórica de puertas abiertas, y apuntó que mediante el Senado de la República se podría considerar una alternativa para buscar un acercamiento.

En su opinión, el Senado podría ser una vía para destrabar el conflicto, pues entre sus atribuciones figura el tema de la política exterior y se podrían abrir los canales de comunicación entre los dos países.

Según el legislador, se ha cerrado la comunicación, incluso cuando el titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, mandó un mensaje de diálogo, que pareció que le tomaron la palabra, pero se estancó.

“Creo que sí, también el Senado pudiera tomar la iniciativa, a través de su Presidencia (del Senado), de la comisiones de Relaciones Exteriores, para llamar a un diálogo y resolver este problema por la vía del diálogo, no por la vía de acudir a instancias internacionales o que escale a otro tipo de represalias”, enfatizó.

Zepeda llamó asimismo a la unidad de los mexicanos contra el asedio y hostigamiento hacia la embajada de México en Bolivia, lo cual es inaceptable.

“Esta actitud hostil hacia la embajada mexicana nos tiene que llamar a todos a repudiarla, no así en el tema de cuando desde el extranjero emiten comentarios y los personifican sobre el presidente, ahí creo que no, los presidentes en turno se tienen moderar, tienen que saber qué declarar, qué no declarar para evitar un conflicto internacional”, enfatizó.

Una embajada se considera una extensión del territorio nacional y hay inmunidad diplomática, no solamente de México en Bolivia, sino cualquier embajada en todo el mundo, expuso el senador.

Añadió que si en la sede diplomática se decide abrirle las puertas a alguien que le solicita refugio y la embajada lo concede, los países anfitriones de esas embajadas están obligados a reconocer la inmunidad y la extensión territorial del país en turno en esa embajada.

En su opinión, esa actitud hostil debería mover a la comunidad internacional, porque cuando un país no acata los protocolos y los tratados internacionales en materia de embajadas y de asilo político, puede haber consecuencias de diversa índole, como condenas internacionales o castigos a su comercio exterior, entre otras medidas.

Por separado, el senador Añorve Baños indicó que para tratar de resolver ese conflicto diplomático entre México y Bolivia, deberían sentarse en una mesa de diálogo en lugar de dirimir en los tribunales internacionales.

“Ya es un dime y direte que a nadie le conviene, pero iniciado obviamente por solapar una actividad campañera, no diplomática, de Evo Morales, ex presidente de Bolivia, por parte de nuestro país”, indicó.

Opinó que lo mejor es sentarse a negociar, pues recurrir a tribunales internacionales es alargar un problema diplomático que México no merece, además de tratarse de un conflicto diplomático totalmente innecesario, y lamentó que algo amparado en la Constitución mexicana como es el derecho al asilo, se haya convertido en un activismo político.

“Hay que entender los tiempos que vivimos ahora y que esta crisis diplomática no la merece nuestro país, quienes la iniciaron, pues que la arreglen”, apuntó.

De acuerdo con el priista, si bien es cierto que el derecho de asilo se ha ejercido en México, también es cierto que se le dio asilo a un dictador como Evo Morales, y se le dio voz para que estuviera haciendo política.

“La crisis de Bolivia es una crisis diplomática innecesaria, o como decía Juan Gabriel: `qué necesidad´, no había que estar solapando al señor Evo Morales, que ahora está en Argentina en plan de guerra, pero inició en México y eso no tiene nada qué ver con el derecho a asilo que es un derecho que hemos dejado muy plasmado en nuestra Constitución”, concluyó.

LEG