SANTIAGO.- Un incendio fuera de control que azotó la noche de Navidad a la turística ciudad chilena de Valparaíso no sólo arrebató sus casas a varias familias, sino que también dejó desamparadas a varias mascotas en medio de la tensa situación.

Un grupo de profesionales y veterinarios instaló un centro de cuidado en una escuela cercana para atender a los animales encontrados o heridos por el siniestro, que destruyó más de 200 viviendas.

“Ella no entiende, seguramente, lo que sucedió”, dijo Gilda Medel, una empleada doméstica de 55 años, mientras observaba a su gata “Manchita“, que sufrió quemaduras en las patas, las orejas y el pelaje.
“Tuvimos la fortuna, se puede decir, la suerte, de que ella apareciera viva, pero (…) duele el alma ver al animalito así”, agregó conteniendo las lágrimas.

Luego de controlarse el incendio, varias personas volvieron al cerro lleno de escombros para intentar encontrar a sus mascotas, pero varios animales quedaron sin retornar a sus dueños.

“Estamos trabajando con el municipio de Valparaíso para la habilitación de un hogar temporal para lo que son los animalitos que están en una buena condición, que no han sido afectados por las llamas pero sí andan sin los dueños o los dueños no los pueden tener porque se les quemó todo”, dijo el veterinario Samuel Tapia.

Las altas temperaturas, una intensa sequía y fuertes vientos fueron ingredientes claves para la rápida propagación del incendio en la región, que las autoridades sospechan fue iniciado de manera intencional.
El puerto de Valparaíso, a unos 100 kilómetros al oeste de Santiago, es conocido por sus cerros y coloridas casas en las zonas más turísticas.

gac