A ocho días de que el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró que consideraría a los cárteles como terroristas, lo que le permitiría atacarlos en suelo mexicano, el presidente Andrés López Obrador reiteró a su fiscal William Barr, que México protegería su soberanía.

“Buena reunión con el fiscal general de Estados Unidos, William Barr. Como abogado comprende que nuestra Constitución nos obliga a ceñirnos a los principios de cooperación para el desarrollo y a la no intervención en política exterior. De este modo siempre podremos trabajar juntos”, expresó López Obrador en un mensaje de Twitter casi 30 minutos de que concluyó la reunión privada que tuvo en Palacio Nacional.

Más tarde, al llegar a un encuentro con el Consejo Mexicano de Negocios, el mandatario indicó que le fue bien y hoy el gabinete de Seguridad informará de lo detalles del diálogo.

En una conferencia previa, el Presidente afirmó que se revisaría un documento que sería marco de referencia, y había especulado que el trato sería amistoso, adjetivo que no utilizó en el mensaje posterior.

Este miércoles también había adelantado que pediría al fiscal que “cuando menos” se baje el flujo de armas hacia México.
A López Obrador le acompañó Luis Cresencio Sandoval, Rafael Ojeda y Marcelo Ebrard, secretarios de Defensa Nacional, Marina y Relaciones Exteriores, y Julio Scherer.

Al fiscal Barr le acompañaron Christopher Landau, embajador de Estados Unidos en México; y Brian Rabbitt, jefe de gabinete del fiscal general.

Los funcionarios estadounidenses salieron alrededor de las 13:45 horas a bordo de algunas de las ocho camionetas blindadas, y de placas diplomáticas, que conformaron la caravana.

Su salida fue por una de las calles de mayor afluencia del Centro Histórico: Correo Mayor, por donde hay diversos tipos de comercio; justo detrás de Palacio Nacional hay locales de ropa interior y de invierno, inflables y luces navideños y bolsas de mano.

A la media hora, el Presidente también salió del reciento para acudir al Consejo Mexicano de Negocios, sólo que a bordo de un Jetta, coche que considera “fuerte”.

Al término salir el Presidente afirmó, a pregunta expresa, que los empresarios lo apapacharon. “Fue recíproco”, comentó tras duró tres horas.

El mandatario declaró a medios de comunicación que fue “un buen encuentro”, y que hoy daría detalles de la reunión.

Tráfico de armas y drogas

Más tarde, se realizó otra reunión, pero en la sede de la cancillería, en la que a diferencia del encuentro de la mañana, sí estuvo el secretario de Seguridad, Alfonso durazo.

La SRE informó que un comunicado de prensa que se abordaron temas como tráfico de armas, lavado de dinero, trasiego internacional de drogas y cómo hacer frente en conjunto al crimen transnacional y al tráfico internacional de drogas.

Tras la reunión, los funcionarios estadounidenses completaron su agenda de trabajo con una visita a la Basílica de Guadalupe, donde los recibió monseñor Raymundo Maye, canógico y sacristán mayor de la Basílica.

Destacado: 

El 1 de julio de 1962, el entonces presidente de Estados Unidos, John F. Kennedy, visitó la Basílica pues, devoto católico, le llevó flores a la Virgen de Guadalupe, justo antes de concluir su visita a México, la cual llevó a cabo del 29 de junio al 1 de julio de ese año, durante la presidencia de Adolfo López Mateos.

AMLO: cada quien decide si cree o no en FGR

Cada quien decide si cree o no en las investigaciones de la Fiscalía General de la República (FGR), manifestó el presidente Andrés Manuel López Obrador al ser cuestionado respecto a las declaraciones de familiares de los detenidos por el caso LeBaron, los cuales afirmaron son chivos expiatorios.

“En este caso la Fiscalía General está trabajando como corresponde. Nosotros estamos ayudando desde el primer día y lo vamos a seguir haciendo. Lo demás es parte de las libertades que se tienen, si se está de acuerdo o no se está acuerdo”, dijo en La Mañanera de ayer.

Lo anterior, luego de que Luis Manuel –cuñado de Héctor Mario– indicó que uno de ellos se dedica a cuidar a su papá enfermo y otro es ganadero; y les “sembraron” un paquete de cristal.

Además, el alcalde de Janos, Chihuahua, Sebastián Efraín Pineda, también manifestó conocer a los detenidos.

Las detenciones ocurrieron apenas cuatro días antes de que López Obrador recibiera al fiscal estadounidense William Barr, y tras la intención de Donald Trump, Presidente de EU, de declarar a los cárteles mexicanos como terroristas.

Sobre la familia LeBaron reiteró: “Una de las cosas que les dijimos es que nosotros garantizamos también su libertad a expresarse, a manifestarse. Pueden ellos decir lo que sientan y nosotros vamos a ser respetuosos”.

El miércoles pasado Julián LeBaron insistió en que se quería una investigación limpia, al ser cuestionado por las declaraciones de los familiares de los detenidos.

LEG