El canciller Marcelo Ebrard reiteró ante diputados de Morena, que la instrucción del presidente Andrés Manuel López Obrador fue no aceptar por ningún motivo convertir a México en un tercer país seguro; “cueste lo que cueste. Nosotros no lo vamos a hacer”.

 

Durante la reunión plenaria de la diputación de Morena para definir su agenda legislativa para el período ordinario, reconoció que la relación con Estados Unidos es la más cercana y la más compleja de todas.

 

“México se ha negado rotundamente (…) a convertirse en un tercer país seguro como es Canadá. Tercer país seguro significa en esencia que todas las personas que soliciten asilo para Estados Unidos (…) se queden en México y tramiten su asilo”, subrayó.

 

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) reiteró que eso es inaceptable, injusto y va en contra de los principios de la política exterior de México, por lo que se ha dicho a lo largo de estos meses que “no lo acatamos”.

 

Defendió la política migratoria mexicana y sostuvo que se promovió el Plan de Desarrollo Integral con El Salvador, Guatemala y Honduras, a fin de generar en ocho meses 60 mil empleos con una inversión de 100 millones de dólares.

 

“Si Estados Unidos hiciera una inversión correspondiente al tamaño de su economía tendríamos más de un millón de empleos en esos tres países”, sostuvo.

 

Ebrard también se congratuló de la ratificación del Senado mexicano al Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, pues es una señal muy clara de que México no aceptará negociaciones adicionales al texto acordado al que se llegó, ya que está por iniciar el período legislativo en el país vecino.

 

En otro tema, recordó que el caso de la masacre de Texas fue catalogado como un acto terrorista en contra de la comunidad mexicana en Estados Unidos, razón por la que se transfirió toda la información del caso a la Fiscalía General de la República que está integrado la carpeta de investigación.

 

Además, destacó, se estableció contacto de inmediato con las autoridades norteamericanas para que México pueda tener acceso a toda la investigación, de acuerdo con las convenciones, acuerdos y derechos internacionales.

 

El canciller mencionó que todas las victimas del caso estaban dentro de la ley en territorio estadounidense, por lo que no hay ningún argumento posible para que legalmente se le niegue a México el acceso a la investigación.

 

Además, dijo, se promovió con todos los integrantes de la Organización de Estados Americanos (OEA) un pronunciamiento que se aprobó ayer por aclamación, el cual calificó como un triunfo importante de la diplomacia mexicana que tiene dos elementos relevantes.

 

El primero es establecen que fue un ataque terrorista y el segundo, el compromiso de condenar y tomar medidas pertinentes contra xenofobia y el racismo.

 

El canciller concluyó su participación en la reunión plenaria al adelantar que el gobierno mexicano buscará un encuentro con otras naciones para defender la idea de que la riqueza más grande mundial es la interacción y la coexistencia de civilizaciones.

gac