A diez años de la muerte de Michael Jackson, el documental Killing Michael Jackson hace nuevas revelaciones sobre el cantante estadounidense, pues asegura que murió siendo calvo y con varias cicatrices en el cuerpo.

 

El filme dirigido y producido por ZigZag Producciones abunda en la muerte del “Rey del pop” mediante el testimonio de los detectives Orlando Martínez, Dan Myers y Scott Smith, quienes hicieron la investigación inicial sobre su deceso, según informa el diario Perú21.

 

“Cuando vi su cuero cabelludo observé cómo la parte superior de su cabeza estaba calva. Además, tampoco tenía pelo en los costados”, declaró Scott Smith, quien es policía de Los Ángeles.

 

Precisó que el artista se realizó un tatuaje en la parte superior de la cabeza a fin de oscurecerse esa zona y disimular la ausencia de cabello. El resto de su apariencia la completaría con una peluca.

 

Según se ha dicho, las quemaduras que Jackson sufrió en 1984 cuando grababa un comercial, le impidieron volver a tener cabello no obstante las cirugías a las que se sometió para que todo volviera a la normalidad.

 

En lo referente a las cicatrices, los entrevistados en el documental precisan que éstas se hallaban en orejas, nariz, base del cuello, muñecas, brazos y otras zonas de su cuerpo.

 

Hace unos meses, el ex publicista del ídolo mundial dio a conocer que éste pasaba sus días y noches medicado. Por ello es que en su lecho de muerte se hallaban medicinas y agujas. Además, estaba una muñeca y un tablón de anuncios con fotos de niños, ropa y notas extrañas.

 

“Había mensajes pegados en espejos y puertas con pequeñas frases. No sé si eran pensamientos, pues algunos de ellos parecían poemas. El dormitorio era un desastre”, afirmaron los policías que hallaron el cadáver en aquel entonces.

 

Michael Jackson falleció el 25 de junio de 2009 en su casa de North Carolwood Drive en Los Ángeles, California. Fue víctima de un paro cardíaco derivado de una intoxicación aguda de potentes calmantes como propofol y benzodiazepina.

gac