La baja en la perspectiva de calificación a siete bancos y al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), por parte de la agencia Moody’s, pone en riesgo que se eleven las tasas de morosidad de las instituciones financieras y que no se tengan las reservas técnicas necesarias para hacerle frente a una posible recesión económica, opinó el ex presidente de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), Mario Di Costanzo.

En entrevista con 24 HORAS, el ahora consultor económico explicó que una degradación en la calificación de bancos como BBVA Bancomer, Citibanamex, Santander, Banorte, que son los más grandes del sistema financiero, así como Nacional Financiera (Nafin), Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) y el IPAB, demuestra “focos amarillos” que no garantizan una situación de solvencia y de aseguramiento de los ahorros de los mexicanos, en caso de una recesión económica.

Refirió que la baja en la perspectiva de Moody’s a las instituciones, al pasar de “estable” a “negativa”, se acompaña a la reducción en la calificación que las agencias le dieron a la deuda soberana del país y a organismos como Petróleos Mexicanos (Pemex) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

“El haber bajado las calificaciones a siete bancos, va en cierta medida acompañado a la baja de calificaciones que le dieron a la deuda del país; los bancos deberían de tomar en serio esta reducción en la perspectiva de calificación, sobre todo en las condiciones de una baja en la economía, pues el propio Bank of America establece que el país practicamente va a una recesión”, dijo.

Explicó que los efectos de una recesión se notan de inmediato en un aumento en los índices de morosidad, que combinados con una baja en la claficación, hacen que los bancos tengan que tener un aumento en las reservas preventivas.

Por otro lado, consideró como “paradójico” que tanto los bancos como Pemex tengan bajas en sus calificaciones. “Vamos a tener a dos instituciones degradadas en su calificación financiándose o refinanciando su deuda, esto hace necesario que la Comisión Nacional Bancaria y de Valores emita una opinión, porque lo que está en juego es el dinero de los ahorradores”, alertó.

Juan Ángel Espinosa

LEG