Foto: Reuters El primer ministro de Mozambique, Carlos Agustín del Rosario, se encuentra en la provincia de Cabo Delgado para evaluar el impacto causado por el ciclón Kenneth  

Maputo.- El primer ministro de Mozambique, Carlos Agustín del Rosario, se encuentra en la provincia de Cabo Delgado para evaluar el impacto causado por el ciclón Kenneth, que impactó este país la noche del pasado jueves con un saldo de dos muertos y miles de damnificados.

 

“En este momento tenemos la información que está todo bajo control”, indicó el primer ministro, al afirmar que la prioridad es llevar alimentos a las zonas afectadas por vía aérea, debido a que muchas localidades quedaron incomunicadas.

 

 

Del Rosario agregó que otra de las tareas prioritarias será “el reasentamiento de las poblaciones para que la vida normal retorne”, de acuerdo con un reporte de la agencia local SAPO.

 

El Centro Conjunto de Advertencia de Tifones (JTWC) de Estados Unidos informó que Kenneth impactó Mozambique el pasado jueves con ráfagas de 270 kilómetros por hora, a un mes del devastador paso del ciclón Ida, que causó más de mil muertos y alrededor de 1.8 millones de damnificados en el país.

 

 

La Dirección Nacional de Gestión de Recursos Hídricos (DNGRH) de Mozambique informó que la cuenca hidrográfica del río Magaruma registra altos niveles de agua, lo que ha provocado inundaciones en las zonas bajas y ribereñas de los distritos de Mecúfi y Chiure, en la provincia de Cabo Delgado.

 

La dependencia advirtió además que las inundaciones pueden alcanzar la cuenca del Messalo en los distritos de Muidumbe (en las aldeas de Meangalewa, Litamanda y Nuevo Cabo Delgado) y Macomia, por lo que recomendó a la población de las localidades en riesgo trasladarse a zonas más altas.

 

 

Ante la situación de emergencia, un grupo de 14 bomberos de la Fuerza Nacional de Seguridad Pública de Brasil se encuentra en Mozambique y viajó a la ciudad de Pemba, en la provincia de Cabo Delgado, para colaborar en las labores de rescate tras el paso de Kenneth, que dejó unos 16 mil afectados en este país.

 

Por su parte, el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) alertó que otros 368 mil niños están en riesgo y alrededor de 1.4 millones podrían necesitar ayuda humanitaria en el centro y el norte de Mozambique, tras el impacto de un segundo gran ciclón en menos de seis semanas.

 

 

La agencia de Naciones Unidas ha desplegado equipos especializados en salud, nutrición, protección infantil, agua y saneamiento, además de entregar ayuda humanitaria a la población afectada, incluidos kits sanitarios y para purificar agua.

 

Los meteorólogos han advertido que las lluvias podrían continuar por días, lo que aumentaría el riesgo de grandes inundaciones y deslizamientos de tierra, por lo que la emergencia podría empeorar, señaló Michel Le Pechoux, de Unicef.

 

A los riesgos de inundación se suman los más de 14 mil 800 casos de malaria que, según reportes de Unicef, se registraron desde el 27 de marzo en la provincia mozambiqueña de Sofala, una de las zonas más afectadas por el ciclón Ida.

 

 

 

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