Foto: Cuartoscuro/Archivo La retención ya causa impacto en la actividad productiva de los sectores agropecuario, comercial e industrial, de acuerdo con el Cosep  

MANAGUA.- El Consejo Superior de la Empresa Privada de Nicaragua (Cosep) denunció hoy ser víctima de acoso por parte del Gobierno de Daniel Ortega, a través de la retención de bienes, repuestos y maquinaria, en medio de la crisis sociopolítica que ha dejado muertes y un impacto económico negativo.

“Esta situación, atribuida a los fallos de sistema, es un claro incumplimiento a la ley y se constituye en una medida más de presión contra el sector privado nicaragüense, desde que iniciaron las protestas cívicas en demanda de justicia y democracia en nuestro país”, denunció el Cosep en un comunicado.

Según la denuncia, “desde hace más de un mes se encuentran retenidas en aduana materias primas, insumos, repuestos, partes y accesorios para maquinaria y productos, destinados al uso de máquinas agropecuarias, comerciales e industriales”.

La retención ya causa impacto en la actividad productiva de los sectores agropecuario, comercial e industrial, de acuerdo con el Cosep, pese a lo cual, el Gobierno ha informado que la producción agrícola se desarrolla de manera “satisfactoria”.

La cúpula empresarial más importante de Nicaragua advirtió que “de no solucionarse esta problemática por el Gobierno, se pone en riesgo la seguridad alimentaria de la población nicaragüense”.

Y “se provocaría un inminente desabastecimiento y encarecimiento de los productos de la canasta básica, que afectará a la población en general”, agrega.

El Banco Central de Nicaragua (BCN) redujo el 4,5 por ciento al 1 por ciento su previsión de crecimiento de la economía nicaragüense en 2018, como producto de la crisis, en la que han muerto entre 295 y 448 personas en 100 días.

La agencia de calificación de riesgo Moody’s rebajó las expectativas de crecimiento económico de Nicaragua para este año a un máximo de un 1 por ciento y a un mínimo de -1 por ciento.

La firma calificadora Standard & Poor’s (S&P) Global Ratings también degradó la calificación de deuda soberana de largo plazo en moneda nacional y extranjera de Nicaragua, de “B+” con perspectiva estable, a “B” con perspectiva negativa.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ha responsabilizado al Gobierno de Nicaragua por “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias cometidos en contra de la población mayoritariamente joven del país”.

Nicaragua está sumergida en la crisis más sangrienta desde la década de los años de 1980, también bajo la presidencia de Ortega.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, se iniciaron el 18 de abril, por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

 

NCG