Los cuatro candidatos a la Presidencia de México plantearon hoy, con diferentes matices, mejorar las condiciones en las comunidades de origen de los migrantes, particularmente en el sur del país, para resolver el problema de la migración hacia Estados Unidos.

El aspirante independiente, Jaime Rodríguez Calderón, propuso dedicar un 5% de los 580.000 millones de pesos (29.099 millones de dólares) que los migrantes que viven en Estados Unidos envían anualmente a México para mejorar la situación de las familias mexicanas.

“Tenemos que tener la vista hacia el sur”, expuso el candidato conocido como “El Bronco“, y planteó ver al suroriental estado de Chiapas, fronterizo con Guatemala, como la California de México.

Aseguró que el tránsito migratorio se puede contener “sin agresión, con empleo, salud, educación”.

Ricardo Anaya, del Partido Acción Nacional (PAN), destacó la necesidad de potenciar la cooperación con Centroamérica para crear las condiciones necesarias para que las personas se queden en sus países de origen.

En el plano interno propuso formulas las leyes “que esperamos de nuestros vecinos para refugiados y migrantes”, así como garantizar las mejores condiciones para los migrantes que regresan y garantizar una representación de este colectivo en el Congreso.

Asimismo, aseguró que de llegar a la Presidencia duplicará los recursos a los consulados mexicanos en Estados Unidos “para poner énfasis en la protección jurídica” y el mantenimiento de la unidad familiar.

Por su parte José Antonio Meade, abanderado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), se pronunció por “cambiarle el rostro a la frontera sur”.

Aseguró que durante su gestión como secretario de Relaciones Exteriores (2012-2015) logró medidas como dotar a los migrantes mexicanos en la zona fronteriza sur de Estados Unidos de licencias de manejo y la protección de redes de protección civil, y afirmó que el reto actual es lograr lo mismo con los migrantes del interior del país vecino.

Al igual que sus adversarios se pronunció por mejorar las condiciones en las comunidades de origen de la migración.

Andrés Manuel López Obrador fue más allá y propuso “una alianza por el progreso” que incluya a México, Estados Unidos y Canadá, socios del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), así como a los países de Centroamérica.

Será, dijo, una alianza que no se limite al comercio y que privilegie la vida de las personas.

Prometió convertir los 50 consulados mexicanos en Estados Unidos en “procuradurías” de defensa del migrante, y nombrar a Alicia Bárcena, actual secretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), como embajadora de México ante la ONU.

 

JSMJ