Foto: Reuters El nombramiento de Oliver North como próximo presidente de la NRA y sus incendiarios comentarios generaron hoy críticas entre los sobrevivientes del tiroteo de Parkland  

Washington.- El nombramiento de Oliver North como próximo presidente de la Asociación Nacional del Rifle (NRA, en inglés) y sus incendiarios comentarios generaron hoy críticas entre los sobrevivientes del tiroteo de Parkland (Florida).

 

Nombrado el lunes como próximo presidente de la todopoderosa NRA, cargo que asumirá en las próximas semanas, North se afanó a comentar que los activistas antiarmas practican “terrorismo civil” y les acusó de “intimidación”, “acoso” y de “quebrantar la ley”.

 

Y es que North consideró a la NRA como una “organización de derechos civiles” y comparó las protestas en su contra con la segregación racial y la discriminación institucionalizada que rigieron en EU desde finales del siglo XIX hasta 1965.

 

North, además, sugirió que los sobrevivientes del tiroteo que el pasado 14 de febrero dejó 17 estudiantes muertos en un instituto de Florida han “confundido a los estadounidenses”, y que el “trabajo” de la NRA es “descubrir lo que realmente pasó ahí”.

 

Esta entrevista que el exmarine, exlocutor y exasesor de Ronald Reagan concedió este miércoles al rotativo conservador The Washington Times provocó hoy la reacción de los sobrevivientes de Parkland y de los familiares de las víctimas, que se han erigido como influyentes activistas antiarmas en EU.

 

“Acabaremos con tu reinado del terror. Tus comentarios suenan como los de un ‘lobby’ que ya ha perdido la discusión y solo nos ataca”, dijo en Twitter Fred Guttenberg, el padre de una joven estudiante asesinada por Nikolas Cruz en Parkland.

 

“Nunca me imaginé que no querer morir por disparos de un (fusil) AR-15 en mi clase se consideraba terrorismo. Gracias NRA, ahora ya lo sé”, afirmó sarcásticamente también en Twitter Lauren Hogg, que estudia en el instituto de Parkland.

 

North “tan solo sigue propagando miedo. Definitivamente encaja bien en su nuevo trabajo”, agregó otro estudiante, Ryan Deitsch, entrevistado por The New York Times.

 

Fue Cameron Kasky, uno de los líderes estudiantiles antiarmas de Parkland, quien hizo alusión al pasado de North, al calificarlo en Twitter de “delincuente” cuyo nombramiento “habla bellamente” de la NRA.

 

Nacido hace 74 años en San Antonio (Texas), North es un exmarine condecorado por su papel durante la guerra de Vietnam que participó del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca durante el Gobierno de Ronald Reagan (1981-1989).

 

Su trayectoria tuvo un antes y un después con el caso “Irangate” o “Irán-Contra”, cuando utilizó el dinero de una venta ilegal de armas que Estados Unidos hizo a Irán para financiar, también ilegalmente, a la contra nicaragüense que combatía al sandinismo, una de sus mayores obsesiones desde el Gobierno.

 

North fue acusado de 16 delitos y juzgado en 1988 por el caso “Irán-Contra”, de los que solamente fue hallado culpable de tres: destrucción y falsificación de documentos, obstrucción de las investigaciones del Congreso y recibir regalos ilegales.

 

A North, con un 59 % de popularidad entre los estadounidenses, lo condenaron a tres años de cárcel que no cumplió, dos años de libertad condicional, una multa de 150 mil dólares y 1.200 horas de servicio comunitario.

 

Su condena, finalmente, quedó anulada en 1990 al considerar la Justicia que sus declaraciones previas en las investigaciones del Congreso se habían utilizado ilegalmente en su contra durante el juicio.

 

Retirado de la carrera militar, intentó reflotar su trayectoria política en las elecciones al Senado de 1994, en las que concurrió por un escaño por Virginia como republicano, pero perdió.

 

North se convirtió entonces en escritor de libros bélicos “bestseller” y estrella radiofónica y televisiva.

 

Ahora, al frente de la NRA, tiene la misión de mantener intactos los privilegios de las armas en Estados Unidos y frenar al movimiento que, con los sobrevivientes de Parkland al frente, pretende restringirlas.

 

fahl