FOTO: Especial Además, llamó por teléfono a Barzilai y le aseguró: "te queremos" en nombre del país, informó el digital Times of Israel  

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, felicitó hoy a Netta Barzilai, representante de Israel en Eurovisión 2018 con la canción “Toy”, inmediatamente después de conocerse que esta ha ganado el concurso.

 

 

“Netta, has traído mucho respeto al Estado de Israel. ¡El próximo año en Jerusalén!”, dijo el dirigente israelí en su cuenta de Twitter.

 

 

Además, llamó por teléfono a Barzilai y le aseguró: “te queremos” en nombre del país, informó el digital Times of Israel.

 

 

En entrevista con la televisión pública Kan, a cantante dijo que está deseando que el mundo vea “el carnaval israelí” cuando se organice el próximo año aquí el concurso, y que la gente vea “lo maravillosos que somos, la mejor gente, el mejor lugar del mundo”.

 

 

La Alcaldía de Tel Aviv iluminó su fachada con la palabra “Toy”, en homenaje a Netta, cuya canción trae al país el cuarto triunfo en Eurovisión, el último hace ya dos décadas, cuando ganó Dana Internacional con el tema “Diva”.

 

 

El presidente del país, Reuvén Rivlin, habló con la artista por teléfono antes de su actuación y le dijo: “Querida Netta, quiero hablar contigo antes de que empiece todo para decirte lo orgullosos que estamos de ti, sea cual sea el resultado de esta noche. Eres una artista con talento, que pone a Israel en el centro del escenario y quiero agradecerte por el camino que nos has traído hasta ahora”, señaló, según informó el digital Ynet.

 

 

“Eres un símbolo de la victoria para todos nosotros. Cuando estés en el escenario recuerda que no estás sola ni un momento, tienes a todo un país detrás”, animó.

 

 

“Toy” es un tema con el carácter reivindicativo del movimiento #MeToo (YoTambién), nacido a raíz de acusaciones de acoso sexual a varios productores, actores y directores de Hollywood, en el que la artista proclama: “No soy tu juguete, chico estúpido”.

 

 

El texto es en inglés con algunas palabras en hebreo y una en japonés (‘baka’, que significa estúpido) y se refiere, según ha explicado “a alguien cobarde, un gallina que trata a una mujer como un juguete”.

 

 

Veintiséis países compitieron por el micrófono de cristal, en una gala en la que un espontáneo interrumpió la actuación del Reino Unido.

ot