Foto: @marichivalero/Twitter Estas observaciones proporcionan información crucial sobre cómo se comportan las grandes regiones de hielo, la acelerada pérdida de masa de la Antártida Occidental y las ganancias más lentas en la Antártida Oriental  

La NASA informó que este año lanzará dos nuevos satélites que ayudarán en el estudio de los tramos congelados de la Tierra, conocidos como criosfera, para entender la evolución de las regiones heladas en el planeta “azul”.

 

Los cambios continuos con la criosfera impactan a personas de todo el mundo, destacó la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés).

 

El aumento del nivel del mar afecta las costas en todo el mundo, porque más de mil millones de personas dependen del agua del manto de nieve.

 

El hielo marino que cubre el océano Ártico juega un papel importante en el clima de la Tierra y en los patrones climáticos, y se suma en algunos de los efectos de este fenómeno a nivel mundial.

 

Esta primavera, la NASA y el Centro de Investigación Alemana para Geociencias, lanzarán la misión GRACE-FO, satélites gemelos que continuarán el legado original de GRACE de rastrear fluctuaciones en el campo de gravedad de la Tierra a fin de detectar cambios en la masa de capas de hielo y acuíferos.

 

Además, en el otoño 2018, la NASA proyectará el ICESat-2, que usará un instrumento láser para medir la elevación cambiante del hielo a nivel mundial, y así proporcionar una vista más detallada de la altura del hielo en la Tierra.

 

Juntas, ambas misiones harán mediciones críticas y complementarias de los glaciares y capas de hielo de la Tierra. GRACE-FO medirá las reservas de agua subterránea y las corrientes oceánicas profundas.

 

En tanto, ICESat-2 medirá el espesor del hielo marino y la altura de la vegetación, detalló la agencia espacial estadounidense en su página de internet.

 

De acuerdo con la NASA, algunas partes de la criosfera de la Tierra suministran agua para el mantenimiento de la vida a más de mil millones de personas en todo el mundo, y las observaciones ayudarán a las personas a administrar el vital líquido.

 

GRACE-FO e ICESat-2 emplearán técnicas diferentes para observar cómo las capas de hielo de Groenlandia y la Antártida cambian con el tiempo y cuánto contribuyen al aumento del nivel del mar.

 

La agencia espacial estadunidense añadió que, según simulaciones por computadora, el nivel global del mar en 2100 podría estar entre uno y cuatro pies más alto que en la primera década del presente siglo.

 

Estas observaciones proporcionan información crucial sobre cómo se comportan las grandes regiones de hielo, la acelerada pérdida de masa de la Antártida Occidental y las ganancias más lentas en la Antártida Oriental.

 

El instrumento láser de ICESat-2 puede medir el índice de cambio de elevación de la capa de hielo en un año hasta 0.4 centímetros, esto permite a los científicos saber cuándo y dónde el hielo se vuelve más grueso a medida que la nieve se acumula.

 

TFA