Los partidos de Cataluña se preparan para concurrir a las elecciones regionales de 21 de diciembre próximo, mientras el ex presidente Carles Puigdemont, reclamado por la Justicia española, permanece en Bélgica en libertad condicional.

 

Los partidos analizan la posibilidad de formar coaliciones o acudir en solitario y, al día siguiente, debatir eventuales acuerdos.

 

Este martes termina el plazo para la formación de coaliciones entre partidos, una fórmula que en los anteriores comicios, de septiembre de 2015, se plasmó en Junts pel Sí (JxSí), que con políticos independentistas de centroderecha y de izquierda republicana, con apoyos de la izquierda antisistema de la CUP, ha gobernado desde septiembre de 2015 en la comunidad autónoma española de Cataluña con un proyecto secesionista.

 

Proyecto que, culminado el 10 de octubre con una declaración de independencia unilateral aprobada por el Parlamento autonómico, dio paso a la respuesta legal del Gobierno que preside Mariano Rajoy que, previa autorización del Senado, cesó al Gabinete catalán, disolvió su Cámara y convocó elecciones para dentro de mes y medio.

 

El partido que ha dominado la política catalana durante décadas y gobernó entre 1980-2003 y desde 2010 hasta ahora es CDC, una fuerza de centroderecha nacionalista que viró al independentismo y en 2016 pasó a llamarse PDeCAT, parece ser la única que apuesta por reeditar una coalición similar a la del gobierno cesado, aunque sea con otro nombre.

 

El PDeCAT quiere, además, incluir en las candidaturas al cesado presidente regional catalán Carles Puigdemont, que junto a otros cuatro ex consejeros de su Gabinete están en Bélgica en libertad condicional con medidas cautelares mientras se resuelve la petición española de extradición.

 

Puigdemont y todos los ex consejeros del anterior gobierno independentista de Cataluña podrán presentarse a las elecciones regionales del 21-D, aunque algunos de ellos estén en prisión provisional, confirmó ayer el ministro de Justicia, Rafael Catalá, que subrayó que todos tienen sus derechos políticos “intactos” y, por tanto, pueden concurrir como candidatos.

 

Desde Brusela, donde la Fiscalía anunció que el juez de primera instancia decidirá el 17 noviembre si entrega o no a Puigdemont a España, el depuesto presidente catalán criticó al Estado español por mantener en prisión preventiva a ocho ex consejeros, mientras él, acusado de los mismos delitos de sedición y rebelión por buscar la independencia de la región, goza de libertad vigilada en Bélgica.

 

 

 

*edición impresa 24 Horas

 

caem