La actriz estadounidense Alyssa Milano sugirió en Twitter que las víctimas de agresión sexual hicieran constar que lo eran para concienciar sobre esta lacra, a tenor del escándalo en torno al productor Harvey Weinstein, y sus respuestas inundan hoy las redes sociales con miles de “me, too” (yo también).

 

“Si has sido acosada o abusada sexualmente, escribe “yo también” como respuesta a este tuit”, escribió Milano en la tarde del lunes, con un mensaje en el que indicaba que a través de estas dos palabras se podría dar cuenta de la “magnitud del problema”.

 

Tan solo 24 horas después, el mensaje de la actriz cuenta con casi 50.000 réplicas, la etiqueta #MeToo ha sido tuiteada casi 500.000 veces, hay unas ocho millones de menciones en Facebook y otras partes del mundo se han hecho eco al traducir la iniciativa a “Yo también”.

 

“Un momento puede crear un movimiento. Este es nuestro momento. Este es nuestro movimiento. #MeToo”, dijo hoy a través de su cuenta Milano ante la avalancha de mensajes, que abarcan personas anónimas y otras celebridades como las actrices Anna Paquin o Debra Messing.

 

Aunque la mayoría de mensajes son compartidos por mujeres, también hay muchos hombres que se han unido a la iniciativa para hacer constar o relatar sus experiencias de agresión o simplemente solidarizarse con las víctimas.

 

“Lo que los hombres deberían aprender de la campaña #metoo no es que las mujeres en su vida necesitan más prodección, sino que los hombres necesitan una reeducación”, opinó el usuario Wil Reed.

 

“Desgraciadamente, necesidatmos una maldita campaña de “hashtag“para que la gente crea que el acoso/agresión sexual es un problema”, lamentó la usuaria Spookylady.

 

Milano actuó durante años en la serie “Embrujadas” junto a la también actriz Rose McGowan, una de las mujeres que estos días han acusado públicamente al productor Harvey Weinstein de acoso y, en su caso, de violación.

 

No obstante, Milano indicó en un ensayo la semana pasada que pronunciarse sobre Weinstein era “complicado” para ella por “razones personales”, puesto que es amiga de la esposa del productor, la diseñadora Georgina Chapman, quien anunció que abandonaba a su marido a tenor del escándalo.

 

A principios de octubre sendos reportajes de The New York Times y The New Yorker abrieron la veda sobre el cofundador de Miramax y The Weinstein Company, cuyo historial de abusos sexuales se extendía por décadas.

 

Desde entonces, decenas de mujeres han acusado públicamente de agresión sexual al poderoso productor de Hollywood, que fue recientemente expulsado de la Academia de Hollywood y cuyo comportamiento ha sido condenado por personajes públicos de la talla del expresidente Barack Obama o la excandidata demócrata Hillary Clinton.

 

 

 

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