El avance del huracán Irma hacia el Caribe con categoría 5, máximo nivel de la escala de Saffir-Simpson, descrito como “extremadamente peligroso”, ha puesto en estado de emergencia a las islas caribeñas y al sur de Estados Unidos, hasta donde podría llegar, según pronósticos del Centro Nacional de Huracanes (NHC, por sus siglas en inglés).

 

Irma, con vientos de hasta 280 kilómetros por hora, se dirigía hacia Puerto Rico donde las autoridades comenzarían de forma inminente los desalojos de la población que habita en zonas vulnerables de su costa norte.

 

El gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, dijo en conferencia de prensa que el huracán Irma llegará a la isla caribeña con una magnitud nunca antes conocida en su historia y advirtió que toda persona que las autoridades estimen que está en peligro será trasladada a uno de los 460 refugios repartidos por la geografía de la isla caribeña.

 

Los daños provocados a las infraestructuras de Puerto Rico por el paso de  Irma pueden dejar sin servicio de electricidad a áreas de la isla por un periodo de hasta tres meses, dependiendo de qué zonas impacte el ciclón, de acuerdo fuentes próximas a la dirección de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

 

En tanto, Florida también se preparaba para la llegada del poderoso huracán, prevista para el próximo fin de semana, unas tareas que el gobernador del estado, Rick Scott, quiere facilitar con el despliegue de 100 miembros de la Guardia Nacional y la suspensión del cobro de peajes para aligerar la evacuación.

 

Scott, que este lunes conversó sobre estos preparativos con el presidente Donald Trump ordenó a la Guardia Nacional de Florida que apoye en tareas de planeamiento, logística y operaciones de los preparativos para el potencial impacto de Irma, uno de los huracanes de mayor envergadura de los que se tiene registro.

 

caem