El entrenador de Cruz Azul, Francisco Jémez, aclaró que la seña obscena que hizo el sábado pasado luego de finalizar el partido en el que su equipo empató a cero contra Toluca, no fue hacia la afición descontenta, sino contra un sujeto que amenazó a sus hijas.

 

El timonel salió de la cancha y levantó el dedo medio de la mano izquierda en dirección a la tribuna, porque el sujeto intentó ofenderlo a él mediante sus hijas.

 

“Dicho gesto iba dirigido solamente a un sujeto, directamente y solo a un sujeto, que mientras acababa el partido y nos íbamos del campo hacia el túnel de vestuarios me insultó y amenazó gravemente a mis hijas”, explicó el DT.

 

“Mis hijas tienen 13 y 17 años, son dos niñas y por consiguiente son menores de edad. Creo que no hay nada más detestable que un adulto sea capaz de insinuar cualquier tipo de degradación sexual hacia dos menores con la intención de insultar a su padre”.

 

aarl