El Teatro KA del MGM Grand Hotel albergó la última rueda de prensa en el marco del choque entre Julio César Chávez Jr. y Saúl Canelo Álvarez, el pago por evento más esperado del año.

 

Pasaron dos meses para que Canelo y Chávez Carrasco se volvieran a encarar; ante sus entrenadores y algunos espectadores, ambos pugilistas se declararon listos para la contienda en la T-Mobile Arena, misma que no otorgará ningún cinturón del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), por lo que el galardón huichol promocionado en las semanas pasadas por el Consejo no estará presente.

 

Acompañado de su equipo de trabajo, integrado por los entrenadores José Chepo y Eddy Reynoso, Álvarez Barragán aseguró que este duelo puede tornarse histórico.

 

“Haré lo que sea para que la pelea quede en la historia del boxeo mexicano, estamos listos”, comentó el múltiple campeón superwelter, cuya desventaja de altura ante el Junior es de 10 cm.

 

Canelo se dijo orgulloso de que la pelea acapare el interés mundial, pues se desarrollará entre mexicanos. “Es un orgullo para mí, él va a tener sus fans, yo los míos, al final es una pelea para seguir haciendo historia”, cerró el tapatío.
Por su parte, Chávez Jr. se declaró contento y listo para el compromiso; indicó que en el pasado están los dimes y diretes que protagonizó junto a Álvarez, está enfocado en salir victorioso

 

“Me siento listo y contento de que la pelea ya esté a pocos días, vengo a ganar, no sólo a pelear, no hay mucho que decir, lo que se tuvo que decir se dijo en el pasado y ahora estoy listo para dar un buen show y ganar”, comentó el hijo de la leyenda.

 

El Junior, quien estuvo acompañado de su papá, Julio César Chávez, del entrenador Ignacio Beristáin y del preparado Ángel Heredia, afirmó que la afición mexicana debe sentirse alagada por esta batalla: “se pidió por mucho tiempo y estamos a días”.

 

aarl