La polémica en torno a la inclusión de un personaje gay en la nueva versión de La Bella y la Bestia ya traspasa las fronteras, y a la decisión de un cine de Alabama de no mostrar la película ahora se suma la posibilidad de que Rusia se niegue a exhibir la cinta.

 

 

El filme, que se estrena el 17 de marzo a nivel mundial, presenta a un personaje con claras dudas sobre su sexualidad, LeFou, interpretado por Josh Gad, pero unas recientes declaraciones del director de la película hicieron que los medios de comunicación comenzaran a hablar de LeFou como “el primer personaje abiertamente gay” de la factoría Disney.

 

 
La revelación fue hecha por el realizador Bill Condon, quien declaró a la revista británica Attitude: “(LeFou) tiene un momento bonito, exclusivamente gay. LeFou es alguien que un día quiere ser Gastón (su compañero de aventuras) y otro día quiere besar a Gastón (encarnado por Luke Evans). No tiene claro lo que quiere. Es alguien que se acaba de dar cuenta de que tiene esos sentimientos”, manifestó el realizador.

 

 
Las escenas en cuestión tienen que ver con el hecho de que LeFou flirtea de forma sutil con Gaston y, hacia el final de la historia, se le ve bailando con otro hombre que, previamente, ha descubierto indicios de su identidad sexual. Tras las declaraciones de Condon, un cine al aire libre de Alabama anunció que no mostrará la cinta en su establecimiento debido a la aparición de un personaje homosexual en una historia destinada a los más pequeños.

 

 
“Cuando las empresas imponen de forma continuada sus puntos de vista, nosotros debemos pronunciarnos. Todos tomamos decisiones y yo tomo la mía”, indicó el cine Henagar Drive-In en su página oficial de Facebook.

 

 
La controversia no se ha quedado ahí, ya que Rusia baraja actualmente la posibilidad de censurar el filme en el país, ya que podría infringir una ley que prohíbe la propaganda homosexual dirigida a los menores de edad. Vitaly Milonov, un político ultraconservador ruso, ha solicitado al ministro de cultura del país, Vladimir Medinsky, que revise el contenido de la película para asegurarse de que no contiene elementos de propaganda gay y ha pedido que, en caso de que la cinta viole la ley, se prohíba su estreno.

 

 
“Tan pronto como consigamos una copia de la película con la documentación sobre su distribución, consideramos (la petición) según la ley”, apuntó Medinsky en declaraciones a la cadena BBC.
Las reacciones no se han hecho esperar y el propio director de la cinta se apresuró a precisar que sus comentarios sobre la homosexualidad de LeFou se han exagerado.